"Si damos la espalda al comercio ahora, estaríamos ahogando un impulso clave del crecimiento en un punto en el que la economía global todavía se encuentra necesitada de cualquier buena noticia", declaró Christine Lagarde, la directora gerente del FMI, en una conferencia en la Universidad Northwestern de Chicago. En su intervención, destacó que el comercio global se ha venido ralentizando en los últimos años.
"La restricción del comercio es un caso claro de mala práctica económica. Más que ayudar a esos sectores de la economía que se quiere proteger, cerrarse al comercio denegaría a las familias y trabajadores importantes oportunidades", alertó Lagarde.
En este contexto, la asamblea anual del FMI y el BM, que congregará esta semana en Washington a los principales líderes económicos mundiales, volverá a insistir en los beneficios de la globalización, algo especialmente urgente en un momento en el que el crecimiento, en palabras de la directora del Fondo, "sigue siendo demasiado bajo durante demasiado tiempo, y para muy pocos".
Estas cuestiones se verán reflejadas sin duda en el informe de cabecera del organismo, las "Perspectivas Económicas Globales", en las que actualizará las previsiones de julio, cuando situó en un 3,1 % el crecimiento mundial para este año y del 3,4% para 2017.
Por otro lado, las previas advertencias acerca de un bajo crecimiento se han convertido en alarmas y preocupación explícita acerca de la posibilidad de que se asista a un período de estancamiento prolongado que impida revertir el alza en la desigualdad de ingresos.
| Agencia Efe |

