21 de noviembre 2011 - 00:00

Ola de renuncias forzadas para postular a Barletta

La maniobra de Raúl Castells para forzar la renuncia de su compañera Ramona Pucheta y quedarse con una banca de diputado nacional podría quedar reducida a una delicadeza reglamentaria al lado del plan de renuncias masivas que impulsa un sector de la UCR en la provincia de Santa Fe. Luego del escandalete de la Convención Nacional, donde el supuesto proceso de renovación comenzó con la conservación del statu quo partidario, ahora el intendente saliente de la capital santafesina, Mario Barletta, se prepara para una realizar una pirueta que lo habilite a presidir la UCR a pesar de no ser delegado nacional del partido.

Con el alfonsinista Juan Manuel Casella resistido por la disidencia partidaria y también por las diferentes tribus de la Juventud Radical, el actual presidente del Comité Nacional, Ernesto Sanz, está cerca de lograr que Barletta se convierta en el candidato de consenso. El plan consiste en forzar la renuncia de tres de los cuatro delegados nacionales por Santa Fe -Felipe Michlig, Carlos Torres y Analía Speir Henn-, para generar tres vacantes. Dos delegados suplentes cubrirían parte de ese cupo y la tercera vacante estaría ya reservada para Barletta.

Esta maniobra podría terminar en estrados judiciales complicando el proceso sucesorio en la UCR. Es que el cuarto delegado santafesino es Jorge Henn, vicegobernador electo de Santa Fe en la fórmula encabezada por el socialista Antonio Bonfatti. «Yo no me comuniqué con Barleta, pero si el intendente quiere ser presidente de la UCR debería buscar acuerdos en toda la provincia. Eso no significa que yo le vete de antemano», explicó ayer Henn consultado por este diario acerca de las versiones de una ola masiva de renuncias entre los delegados santafesinos.

«Yo no pienso renunciar como delegado nacional y voy a intentar que la UCR confluya con el rumbo del Frente Cívico en Santa Fe, junto al Partido Socialista. Cada uno tiene derecho a renunciar a lo que quiera, pero deberíamos buscar un mecanismo válido para designar a los delegados. Yo no soy proclive a forzar los mecanismos institucionales. La discusión en el radicalismo es más compleja, es sobre el rumbo y ese debate no se está dando», explicó Henn en entrevista telefónica desde su provincia.

Mientras el alfonsinismo y Sanz buscan contra reloj un candidato de consenso, la disidencia de la UCR, un puñado de intendentes y el vicepresidente Julio Cobos apuestan a renovar el partido a través de la diputada nacional Sandra Rioboó, de la provincia de Buenos Aires. Pero la heterodoxia reglamentaria que la cúpula del partido estaría dispuesta a aplicar en el caso de Barletta, no alcanza a Rioboó. La diputada impulsa una definición de la UCR como fuerza social-demócrata junto al PS de Binner y el GEN de Margarita Stolbizer, pero las autoridades partidarias la consideran afuera del partido por haber sido candidata del Frente Amplio Progresista al haber rechazado el acuerdo con el peronista conservador Francisco de Narváez.

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