20 de febrero 2013 - 00:00

Once: va a juicio la causa, pero será recién en 2014

Claudio Bonadío
Claudio Bonadío
El juez federal Claudio Bonadío despachó ayer, con destino a juicio oral, la causa que investiga la tragedia ferroviaria de la estación Once. Tal como había adelantado este diario, no modificó su posición respecto de los procesamientos que definió la Cámara Federal y tampoco dio lugar a requerimientos de exfuncionarios y ejecutivos de TBA. Rechazó nulidades y pedidos de prueba. Pragmático, tomó la decisión antes de que se cumpla el primer aniversario del siniestro en el cual murieron 51 personas. La discusión pasa ahora al Tribunal Oral Federal Número 1, actualmente dominado por cambios y chicanas de toque político.

Se sentarán en el banquillo hombres con un pasado encumbrado tanto en la política como en los negocios: los exfuncionarios Ricardo Jaime, Juan Pablo Schiavi y Antonio Sícaro, y los propietarios de TBA, Claudio y Mario Cirigliano.

Modificaciones

Bonadío
resolvió luego de estudiar las respuestas de los procesados al pedido de elevación a la instancia oral. Sin embargo, no realizó modificaciones en los cargos (tal como pidieron los querellantes) y tampoco dio lugar a la batería de pedidos que realizaron los abogados de TBA. "Se ha tenido por acreditada tanto la materialidad de los sucesos respecto de los cuales se decide el avance a juicio, como también la responsabilidad que en la comisión de aquellos le ha correspondido a cada uno de los encartados", sostuvo en una resolución de un centenar de páginas.

En un giro llamativo agregó: "Nunca se sabrá con certeza absoluta por qué el chapa N 16 corrió más de trescientos metros sin frenar y terminó chocando con el paragolpes de la estación Once", aunque "lo que sí se sabe es que Córdoba (Marcos Antonio, el motorman) estaba al comando de un tren sobrecargado de peso, con un sistema de frenos que si bien en las anteriores oportunidades había respondido lo hacía con dificultad".

El escrito se encuentra en absoluta sintonía con el fallo de la Sala II de la Cámara Federal, que terminó siendo decisivo en cuanto a los procesamientos. En su resolución, Bonadío hace referencia una y otra vez al fallo rubricado por Horacio Cattani, Martín Irurzun y Eduardo Farah.

Bonadío concluyó el proceso de elevación antes del primer aniversario de la tragedia, en el cual se esperan múltiples movilizaciones y marchas, un momento al cual el juez prefiere llegar sin ser el responsable del expediente. La causa no viajará entera al debate oral: una presunta trama de desvío de subsidios es investigada en el juzgado federal de Sebastián Ramos, mientras Ariel Lijo está a cargo de la instrucción sobre las supuestas irregularidades en la búsqueda del cuerpo de Lucas Menghini Rey. Esta división ta mbién fue concebida en el segundo piso de los tribunales de Retiro.

El juicio oral comenzará recién en 2014, ya que el tribunal sorteado deberá administrar una instrucción suplementaria que ya se anticipa como extensa, especialmente por la cantidad de medidas de prueba que ofrecerán los abogados de TBA.

El tribunal comenzó el año integrado por Jorge Gettas, Adrián Grumberg y Oscar Amirante. El primero dejó su asiento para pasar al Tribunal Oral Federal Número 3 en reemplazo de Guillermo Gordo, quien ya presentó su renuncia (abandonará el edificio cuando concluya el juicio por los supuestos sobornos en el Senado durante el último Gobierno de la UCR). Por su parte, Grumberg ha manifestado públicamente su adhesión al nuevo grupo de jueces y fiscales cercano al Gobierno que se presenta bajo la consigna: "Por una Justicia legítima" y que tendrá su show de lanzamiento a fin de este mes en la Biblioteca Nacional. Esta posición es motivo de múltiples comentarios e ironías en un ámbito donde este grupo no ha logrado grandes adhesiones al punto de que suele definírselo como la Carta Abierta judicial en alusión a los intelectuales cercanos al oficialismo.

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