Inspirados fuertemente en los pioneros alemanes de la música tecno, Kraftwerk, el dúo inglés Orbital consiguió de todos modos imprimirle un sello personal a la música electrónica dominando con su sonido la década de los 90 e inspirando a su vez a docenas de artistas del género. Si bien su discografía es sólida y pareja, el mayor impacto lo provocó su disco homónimo de 1991 (también conocido como "The yellow album") que nunca dejó de tener reediciones, variantes y remixes de todo tipo, incluso bien promediado el siglo XXI. Ahora los especialistas en reediciones de discos de rock clásico del sello Rhino revisitaron el primer opus de Orbital según la edición original estadounidense, que incluía algunos singles que no aparecían en la edición inglesa. A casi un cuarto de siglo de su aparición, resulta asombrosa la actualidad de este disco, que pese a ser copiado hasta el hartazgo por bandas y DJs sigue siendo original en cada uno de sus temas. Volviendo a escuchar tracks como "Oolaa!", "Chimes", "Midnight", "The Moebius" o "Satan" queda claro que la gran cualidad de Orbital es que, a diferencia de muchos de sus colegas, siempre logró que la música tenga el doble propósito de mantener los ritmos sostenidos indispensables en toda fiesta electrónica sin que eso implique anular los arreglos y la composición musical. Junto con "In Sides", tal vez este álbum debut sea lo mejor de Orbital, y si algún fan de la música tecno no lo tiene, debería aprovechar esta reedicion.
| Diego Curubeto |



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