11 de julio 2013 - 00:00

Organismo con muchas preguntas

A algunos ejecutivos del sector les sorprendió en estos días la insistencia que mostraron los auditores del Banco Central por sondear los mecanismos y la información que usan y obtienen en la estimación de los ingresos de sus propios clientes.

Las entidades suelen inferir estos montos mediante diversos mecanismos en un esfuerzo por conocer la capacidad de pago que tienen aquellos particulares que les solicitan un crédito. Para estimarlo estudian el nivel de gastos mensuales que muestran sus clientes, y que no siempre están explicados por sus ingresos registrados.

Desde el organismo que conduce Mercedes Marcó del Pont se mostraron sospechosamente interesados en el último mes para determinar cuáles son los saldos y los métodos con que los bancos califican a los tomadores de crédito. El pedido de información se suma a la enorme cantidad de datos que las entidades reportan periódicamente al Central para cumplir con los distintos regímenes que incluyen sus normativas.

En una de las entidades atribuían la intromisión a un mayor interés por conocer o identificar a posibles evasores en un momento en el que deben obtenerse voluntarios para engordar un blanqueo de capitales que ya parece haber entusiasmado menos de lo que se esperaba.

El Banco Central ya dictó a principios de junio la normativa "A 5311", con la que pretendió ajustar algunas modificaciones sobre la clasificación de deudores, la gestión crediticia y la graduación del crédito. Las entidades reciben auditorías periódicas que apuntan a evaluar la implementación de los nuevos requisitos.

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