11 de mayo 2010 - 00:00

Otra ley que le arrebata al Congreso

Juan Manuel Urtubey (Salta), Jorge Capitanich (Chaco), José Alperovich (Tucumán), Sergio Urribarri (Entre Ríos), Gildo Insfrán (Formosa) y José Luis Gioja (San Juan) escuchan el discurso de la Presidente en el Salón de las Mujeres de la Casa Rosada.
Juan Manuel Urtubey (Salta), Jorge Capitanich (Chaco), José Alperovich (Tucumán), Sergio Urribarri (Entre Ríos), Gildo Insfrán (Formosa) y José Luis Gioja (San Juan) escuchan el discurso de la Presidente en el Salón de las Mujeres de la Casa Rosada.
El Gobierno le ganó de mano ayer al Congreso con el anuncio sobre la refinanciación de deudas a provincias, operada en parte con los $ 9.800 millones de fondos de aportes del Tesoro Nacional que la Casa Rosada le debe a los gobernadores desde 1995. En el Senado ya estaba dictaminado y a la espera de la próxima sesión un proyecto de la oposición para obligar al Gobierno a distribuir esos ATN entre las provincias de acuerdo a la Ley de Coparticipación en forma automática desde ahora y aplicar el stock adeudado a la cancelación de los pasivos de las gobernaciones.

En los hechos el anuncio del Gobierno opera así como una nueva refinanciación de las deudas provinciales desde 2011 con un plazo de gracia de dos años durante los cuales los vencimientos se financian utilizando los ATN que se le deben a los gobernadores.

El proyecto que fue dictaminado en el Senado, con las firmas de Roy Nikisch, Carlos Verna, Carlos Reutemann, Gerardo Morales, Laura Montero, Pablo Verani, María Eugenia Estenssoro, José Roldán, Ernesto Sanz, Adolfo Rodríguez Saá y Carlos Menem, no establece las mismas líneas que anunció ayer el Gobierno, pero tiene similitudes importantes.

Así, antes que el Congreso le arrebate los ATN para establecer primero la obligatoriedad de girarlos desde ahora en más automáticamente y luego aplicar la deuda de $ 9.800 millones a cancelar los pasivos, Cristina de Kirchner decidió por decreto la refinanciación.

Pero existe una diferencia esencial entre el proyecto de ley de la oposición y lo anunciado ayer: el Gobierno seguirá quedándose mes a mes con el fondo de ATN que se aplicará íntegramente a refinanciar la deuda de las provincias, es decir, el flujo mensual de fondos más la deuda acumulada.

Ahora la discusión en la oposición comenzará a girar sobre el nuevo reparto del impuesto al cheque que le aportaría a las provincias otros $ 10.000 millones. El anuncio de Cristina de Kirchner apunta a desactivar esa ley que ya fue sancionada en el Senado y que está en debate, tras la discusión interpretativa de la semana pasada, en comisiones de Diputados. Juegan los Kirchner a que la presión sobre los gobernadores por los anuncios de ayer le ahorre a la Presidente el disgusto de tener que vetar la ley del cheque. Difícil que la oposición entre en esas razones, pero obviamente el debate de ese tema se complicará ante una zanahoria mucho más interesante que la Casa Rosada ha puesto frente a los ojos de los desesperados gobernadores: dos años de gracia, sin el peso de los descuentos mensuales por lo que le deben a la Nación. Todo indica, entonces, que ese debate puede morir en lo inmediato.

En el Congreso el panorama era negro para el Gobierno: tanto en el Senado como en Diputados la oposición tenía número suficiente para aprobar el proyecto que obligaba al Gobierno a pagar los ATN a provincias y utilizar esa deuda acumulada para aliviar la situación de los pasivos provinciales. También era complicado el futuro del impuesto al cheque. Así, de un solo golpe, Cristina de Kirchner desactivó los dos temas, con el ingrediente extra de «regalarle» a las provincias una refinanciación, pagada con sus propios fondos.