11 de enero 2011 - 00:00

Países rinden examen: pedirán u$s 85.000 M

Esta semana, los mercados de deuda enfrentan importantes desafíos por fuertes emisiones de bonos soberanos que superan los u$s 85.000 millones. Las jornadas más activas serán mañana, cuando EE.UU. sale a colocar deuda a 10 años por 21.000 millones de dólares, Alemania bonos a 5 años por 6.000 millones de euros y otro billón a corto plazo, Grecia 1.500 millones de euros a 3 meses y Portugal otros 750 millones a 3 años y 1.250 millones a 9 años. Y también el jueves, donde se concentran emisiones de EE.UU. a 30 años por 13.000 millones, España sale a colocar 5.000 millones de euros a 5 años y Japón bonos a 30 años. Hoy comienza, en realidad, la avalancha de emisiones con EE.UU. que coloca bonos a 3 años por 32.000 millones de dólares y el Reino Unido 900 millones a 20 años.

Todo ello en medio de un nuevo round de la crisis la Europa periférica, que tiene como principal protagonista a Portugal.

Ya se descuenta el rescate. La duda es cuándo será. Ya los analistas apuntan a que el Gobierno luso solicitará ayuda a la UE en no más de 2 a 4 semanas, aunque el consenso apunta a lo largo del primer trimestre.

Si bien el consenso del mercado le da baja probabilidad a que España siga los probables pasos de Portugal, sí advierten el impacto sobre los bancos españoles por estar muy expuestos a la deuda portuguesa. En tal sentido, hay un dato no menor para tener en cuenta: el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera sólo puede rescatar a tres países sin perder su calificación crediticia triple A. Esto reduce las probabilidades del ingreso español a esta ayuda. Por ello en caso de que España también despiste, el rescate tendría un esquema especial mediante préstamos bilaterales de Alemania y Francia. La clave española pasa por lo que ocurra en mayo, agosto y octubre, cuando el Gobierno de Zapatero acuda a los mercados para refinanciar importantes montos de deuda pública.

El test para Lisboa será mañana, fundamentalmente por el costo que tendrá que pagar para refinanciar los vencimientos. Se descuenta que seguirá subiendo llevando a Portugal a una situación insostenible. Se considera que la señal será si la tasa del bono luso a 10 años supera el 7% porque es el nivel a partir del cual los países han accedido al Fondo Europeo. Los operadores consideran que a ese nivel la situación no es sostenible para el perfil de estos países. Además, al igual que como ocurrió con Irlanda, si las principales cámaras de compensación europeas, LCH Clearnet y Eurex, exigen mayores garantías a los operadores de la deuda portuguesa el Gobierno luso entraría, seguramente, en una crisis de liquidez a la que sólo podrían hacer frente con la ayuda de la UE y el FMI.

En el caso español, el rendimiento del bono a 10 años se ubica por sobre el 5,55% y que el diferencial frente al Bund alemán se sitúa por encima de los 270 puntos básicos.

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