"Paraguay debe elegir entre el modelo de las mafias y el del trabajo"

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Entrevista al candidato liberal Efraín Alegre. Se vota el 21 de abril

La agenda inmediata de la política sudamericana gira en torno de las elecciones venezolanas del 14 de abril, pero justo una semana después habrá otra cita electoral, acaso menos espectacular pero también de gran importancia. Ese día Paraguay elegirá a su nuevo presidente, un hecho que marcará el inicio de su regreso al Mercosur, del que fuera suspendido a raíz de la cuestionada destitución de Fernando Lugo. Que el Partido Colorado tenga ventaja para volver al poder que ocupó por más de 60 años hasta 2008; que su candidato, el empresario del tabaco Horacio Cartes, haya sido acusado de tener vínculos con el narcotráfico y el contrabando; y que su retorno al bloque regional lo obligue a convivir justamente con Venezuela, cuyo ingreso fue posible en virtud de aquella suspensión, dada la resistencia del Congreso paraguayo a dar su visto bueno, son elementos que acrecientan la relevancia de la cita.

La Argentina y Brasil no han realizado movidas visibles a lo largo de la campaña, pero una victoria de Cartes daría lugar, a priori, a un escenario más complejo. El único postulante en condiciones de evitarlo es el liberal Efraín Alegre, quien, de fugaz visita en Buenos Aires, recibió el viernes a Ámbito Financiero.

Los liberales se entusiasman con un supuesto estancamiento de Cartes y con un parapelo crecimiento de su hombre, mientras las encuestas (¡ay, las encuestas!) dan ventajas de 12 a apenas un punto al primero. A continuación, los tramos principales de la entrevista a Alegre:

Periodista: ¿Cuáles son los ejes de su programa?

Efraín Alegre
: Son tres. En primer lugar, la necesidad de consolidar la seguridad en distintos aspectos, tanto en lo que hace a la seguridad física de las personas como a la jurídica, que el Gobierno de Federico Franco (ndr.: liberal como Alegre) está garantizando. Segundo, la generación de mejores condiciones de igualdad. El elemento clave contra la pobreza, que ronda el 40%, es la educación. El tercer eje es la generación de trabajo.

P.: Usted dice que Paraguay hoy brinda seguridad jurídica, pero los países vecinos siguen quejándose del contrabando.

E.A.
: Eso lo tenemos que resolver el 21 de abril. Hay dos modelos que van a competir ese día: el modelo del Paraguay del pasado, que representa la candidatura de Cartes, el modelo vinculado al contrabando, a la piratería y a las mafias; y el auténtico Paraguay, el de hoy, que se presenta al mundo y que le interesa al mundo, el del trabajo, el de la producción de alimentos capaz de darle de comer por una semana al mundo, un sector con un crecimiento exponencial. Ésa es la gran decisión.

P.: ¿Cuáles son las ventajas que ofrece hoy el país?

E.A.
: La gran capacidad productiva del campo, seguridades para la inversión, una presión tributaria de sólo el 11 o el 12%, una economía equilibrada, una moneda estable, una deuda muy baja, del orden del 13% del PBI, y reservas del 23% del PBI.

P.: Usted menciona la baja presión impositiva como una ventaja, pero no se ve cómo un Estado con un presupuesto tan limitado por el gasto corriente, que se lleva más del 90% del total, podría salir en auxilio de ese 40% de pobres sin incrementarla.

E.A.
: Paraguay está viviendo un proceso. En el último trimestre del año pasado incorporó el impuesto a la renta personal. Es una tarea pendiente de mucho tiempo, que hemos tenido muchas dificultades, objeciones de algunos sectores conservadores que nos impedían implementar. Tenemos que ver los resultados de esto, en primer lugar. Crecer en materia impositiva no sería lo más prudente.

P.: Usted fue ministro de Obras Públicas de Lugo. ¿Qué lo diferencia y qué continuidad, si es que hay alguna, ofrece su candidatura con respecto al anterior Gobierno?

E.A.
: A Lugo hay que destacarlo como el hombre que ha hecho posible la alternancia en el Paraguay. Además, ha logrado desarrollar con éxito varias áreas del sector público, y no solamente las obras públicas, de lo que yo puedo hablar y donde hemos cambiado una historia de estancamiento total de inversiones en infraestructura. Yo creo que tal vez una de las dificultades que tuvo su Gobierno fue la gestión en algunos sectores. Si bien en el área social ha expresado claramente una voluntad de atender esos problemas, no ha tenido la gestión adecuada para obtener mejores resultados.

P.: Las elecciones del 21 de abril marcarán el comienzo del retorno de Paraguay al Mercosur. Pero el bloque hoy es diferente por el ingreso de Venezuela justamente a partir de la suspensión del Paraguay.

E.A.
: No creo que sea un obstáculo. Yo pertenezco al Partido Liberal Radical Auténtico, que es el único de los dos grandes partidos que ha recomendado la incorporación de Venezuela al Mercosur. Habrá que encontrar el punto de entendimiento, respetando, por supuesto, la soberanía y la institucionalidad.

P.: ¿Para usted aún hace falta la aprobación del Congreso de su país o, como sostuvieron la Argentina y Brasil, se hizo irrelevante ya que la incorporación venezolana se produjo tras la suspensión de Paraguay?

E.A.
: El tema tiene que volver al Congreso, naturalmente, el Congreso tiene que aprobarlo.

P.: Su partido fue parte clave del juicio político a Lugo y ha defendido la transparencia del proceso pese a la condena de la región. ¿Hay algún espacio para la autocrítica?

E.A
.: El procedimiento fue estrictamente constitucional, no hay ninguna duda. Se ha cuestionado su rapidez, pero algo se iba a cuestionar. Hay que ver el contexto: nosotros tenemos antecedentes de juicio político y nos fue muy mal cuando lo dilatamos en el caso de Raúl Cubas (ndr.: en 1999), con el costo de vidas humanas. En lo que sí podría aceptar una discusión es en cuanto a si la decisión de separar al presidente fue la más conveniente para el Paraguay. Yo la admito, porque es una discusión política.

Entrevista de Marcelo Falak

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