2 de septiembre 2009 - 00:00

Parapolítica y re-re complican a Uribe

 Bogotá - Mientras el Congreso colombiano debatía la posibilidad de convocar a un referendo que habilite una segunda reelección del presidente Alvaro Uribe, la Corte Suprema ordenó la captura del senador aliado al oficialismo Alirio Villamizar por un caso de sobornos, que podría rozar al Ejecutivo. Ello, a horas de que se produjeran tres nuevas detenciones de legisladores uribistas vinculados con los grupos paramilitares de ultraderecha.

En un fuerte golpe al oficialismo, la Corte Suprema ordenó ayer la captura de Villamizar (Partido Conservador, aliado al Gobierno), por haber solicitado dinero a una escribanía pública para mantenerla en el cargo, informaron fuentes del alto tribunal. El senador, a quien unidades de la Fiscalía le fueron encontrados u$s 500.000 en efectivo en su residencia de la ciudad de Bucaramanga, es investigado por los delitos de concusión (pedir dinero a cambio de prerrogativas) y enriquecimiento ilícito.

La Corte investiga si el control de algunas notarías del noreste del país fue entregado a Villamizar por el Gobierno a cambio de su voto afirmativo al proyecto de ley que convoca a referendo reformatorio de la Constitución, con el fin de que Uribe pueda aspirar a una segunda reelección a partir de 2010.

Anoche, la Cámara baja se aprestaba a aprobar el proyecto constitucional luego de dos sesiones polémicas que no habían arrojado resultados. El oficialismo contaba con el apoyo necesario para convocar el referendo pero aún hará falta el visto bueno de la Corte.

Uribe accedió al poder en 2002 y en 2006 fue reelegido tras una enmienda constitucional apoyada por varios congresistas que hoy están bajo arresto, como Yidis Medina y Teodolindo Avendaño, por haber recibido dádivas o sobornos.

El Gobierno de Uribe también resultó nuevamente golpeado por el escándalo llamado «parapolítica». Ayer se llevó a cabo una redada contra tres representantes oficialistas de la Cámara baja: Edgar Eulises Torres, Odín Sánchez y Juan Pablo Sánchez.

Los dos primeros, que representan al deprimido departamento (provincia) de Chocó, y quienes en enero participaron como invitados en los actos de posesión del presidente estadounidense, Barack Obama, están acusados de haber realizado alianzas políticas entre 2002 y 2006 con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

Los datos para la investigación fueron aportados por el propio jefe de esa facción armada, Freddy Rendón (alias «El Alemán»). El diario El Tiempo de Bogotá señaló que Rendón afirmó a fiscales especializados que el arreglo era apoyarlos económica y logísticamente a cambio de respaldo en un eventual proceso de paz entre el Gobierno y las AUC.

El vocero de las AUC, Iván Roberto Duque, alias «Ernesto Báez», confesó, en tanto, que el representante Juan Pablo Sánchez también recibió apoyo paramilitar. Báez indicó que la candidatura de Sánchez al Congreso se decidió en una reunión de las AUC en el centro del país. Al proceso de la parapolítica fueron vinculados al menos 68 congresistas, de los cuales unos 20 se encuentran privados de la libertad, en tanto que otros 50 funcionarios están siendo investigados por sus contactos con los grupos de extrema derecha.

Agencias EFE, AFP, ANSA y DPA

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