Con la seguidilla de feriados de carnaval, adrede decidimos en el comentario aparecido ayer obviar cualquier referencia a lo sucedido el viernes -o durante la semana- (agradecemos la breve síntesis final), dejándolo para mañana como prolegómeno de lo que pueda acontecer. Tras la visita presidencial a Davos hay un evidente cambio de humor en nuestra plaza, ya que de entonces al viernes último el Merval "vuela" un 21% (el M.Ar 23%), contando sólo 3 bajas en 13 ruedas, mientras en las 35 ruedas previas (desde la victoria del balotaje) en las que retrocedió el 34% (30% el M.Ar) se anotaron 27 bajas. A pesar de esto y dado que el Merval retrocede un 20% (13% el M.Ar) desde aquel triunfo o el 14% (7% el M.Ar) desde que asumiera la nueva gestión, somos renuentes a hablar de un "noviazgo" entre el mercado y el nuevo Gobierno. Es tentador achacar esta última recuperación de las acciones locales al escenario económico post-Davos (préstamos, acuerdo con holdouts, etc.) pero corremos el riesgo de confundir casualidad con causalidad. El sector más gravitante en nuestro mercado bursátil es el petrolero, responsables de cerca del 37% del movimiento del Merval, un 35% del Índice General y el 19% del M.Ar, lo que explica que en los últimos cinco años la correlación entre las variaciones diarias del WTI y el Merval supere el 32%, justificando el movimiento del crudo un 10% del de la cartera teórica (R2). Si los eventos post-Davos fuesen significativos, deberíamos ver una reducción relativa del peso de otros factores en las variaciones del Merval, en particular el petróleo. Curiosamente nuestro mercado parece ser más "petróleo dependiente" desde entonces (Corr. 57%, R2 33%, 64% de movimientos en igual dirección) que lo que fuera entre el balotaje y Davos (Corr.; 22%, R2 5%, 54% movimientos similares) lo que, seriamente, no permite hablar de un efecto post-Davos.
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