"La verdad y la justicia son dos imperativos morales, dos componentes fundamentales para la paz y la reconciliación" de una sociedad "que vivió eventos muy dolorosos", señaló el mandatario a corresponsales extranjeros.
Piñera admitió que "todavía falta verdad y justicia", porque "no se conocen las circunstancias en que murieron y los lugares donde están enterrados los detenidos desaparecidos", por lo que pidió que quienes disponen de información, la entreguen y así "alivien la angustia de los familiares y de la sociedad entera".
Según el informe elaborado en 1991 por la comisión Rettig, en los 17 años que duró la dictadura (1973-1990) unos 3.200 chilenos murieron a manos de agentes del Estado, de los cuales 1.200 se encuentran todavía desaparecidos.
"Es bueno recordar, no para revivir las mismas querellas, odios y divisiones que tanto sufrimiento causaron, sino para todo lo contrario, para aprender juntos de esos errores e iluminar los caminos del futuro", enfatizó ayer el mandatario, empeñado en una campaña creciente de memoria en la sociedad chilena.
Piñera, que en 2010 se convirtió en el primer representante de la derecha que accedía al poder democráticamente en los últimos 50 años, votó en 1988 contra la continuidad de Pinochet, aunque en su gabinete hay ministros que en su día apoyaron el régimen militar, como Andrés Chadwick (Interior) y Cristian Larroulet (secretario general de la Presidencia).
En una de las definiciones más trascendentes, el presidente sostuvo que durante la dictadura ni los jueces ni la prensa de su país hicieron todo lo que debían para frenar las violaciones a los derechos humanos.
"El Poder Judicial no estuvo a la altura de sus obligaciones y desafíos. Pudo haber hecho mucho más, porque por mandato constitucional le correspondía cautelar los derechos de las personas y proteger las vidas".
Igualmente, "los medios de comunicación podían haber investigado la realidad en materia de derechos humanos con mucho más rigor, con mucha más profundidad y no quedarse con la versión oficial del gobierno militar", agregó. A juicio del mandatario, "toda la sociedad pudo haber hecho mucho más".
"Estoy seguro -dijo- de que si tuviésemos la oportunidad de volver atrás la historia, todos actuaríamos de manera distinta y mejor", sentenció.
Para el lunes, Piñera ha organizado en el Palacio de La Moneda un acto oficial en memoria de los 40 años del golpe que Pinochet encabezó contra el socialista Allende, el 11 de septiembre de 1973. Pero los representantes de la oposición -entre ellos la exmandataria Michelle Bachelet (2006-2010), que se presentará como candidata en los comicios presidenciales de noviembre próximo- ya han anticipado que no acudirán, una postura que el Gobierno tachó de "electoralista".
El presidente chileno aprovechó el encuentro con la prensa extranjera para hacer patente su rechazo a una intervención occidental en Siria.
| Agencias EFE y ANSA, y Ámbito Financiero |


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