El peronismo antikirchnerista pisó ayer nuevamente la Capital Federal donde el intendente de Malvinas Argentinas, Jesús Cariglino, estrenó búnker político de cara al inicio de la campaña electoral para las legislativas de octubre. Este jefe comunal viene articulando un frente entre distintos sectores de la disidencia del PJ y el PRO de Mauricio Macri. La semana pasada mantuvo un encuentro con el intendente radical de San Isidro, Gustavo Posse, y con su par de San Isidro, Jorge Macri. Anoche, en la apertura de la Casa Peronista en la Ciudad de Buenos Aires, ubicada sobre la calle Paraguay, este intendente del conurbano bonaerense explicó que el local estará destinado al "ámbito de debate político, militancia y reflexión". Estuvo acompañado por figuras del Partido Justicialista, como Julio Bárbaro, con quien impulsa una foto de unidad en el distrito capitalino ante lo que el malvinense considera "un atropello del Gobierno kirchnerista". "Creo que llegó la hora de convocar a toda la ciudadanía de bien, más allá de las banderas partidarias, para poner un rotundo freno al fracaso de este Gobierno nacional que lo único que está demostrando es que su desesperación lo está llevando a atropellar la vida de la República y sus instituciones más básicas".
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