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Polémica en Alemania: la Justicia rechazó prohibir a los neonazis
Las reacciones fueron muy negativas. Entidades que recuerdan a las víctimas del Holocausto hablaron de “un día trágico para la democracia”.
FESTEJO. El jefe de los neonazis del NPD, Frank Franz; el abogado del partido, Peter Richter, y su secretario general, Peter Marx, celebraron la decisión judicial que evitó ilegalizar a la formación.
"Estamos vivos. Derrotamos al aparato", comentó tras la sentencia un histórico del partido y su único eurodiputado, Udo Vogt, que acumula procesos por incitación al odio y negacionismo.
Euforia de unos y decepción entre los estados federados, impulsores de una demanda que esta vez no respaldó el Gobierno de Angela Merkel, escarmentado por el fracaso de la anterior iniciativa que el TC derribó en 2003. Entonces el argumento de los jueces de Karlsruhe (oeste) había sido que la demanda se amparaba en testimonios de infiltrados policiales que, a la vez, eran agitadores del NPD.
El NPD, durante décadas brazo político del neonazismo alemán, está efectivamente de capa caída y ello se debe principalmente al auge de la nueva derecha radical, Alternativa para Alemania (AfD).
Parte de la militancia del NPD se fue a AfD, aglutinada en torno de su fracción más radical, con líderes como Björn Höcke.
El NPD, como el resto de formaciones de la ultraderecha alemana, nunca alcanzó el Bundestag, sino que se movió en circuitos paralelos y llevó a cabo sus acciones xenófobas desde la semiclandestinidad o apuntalada en las "camaraderías" locales -unas 200 en todo el país-.
Desde ahí se materializa el acoso a políticos comprometidos con los refugiados, ataques a centros de asilados, agresiones y delitos de incitación al odio contra judíos, musulmanes o gitanos.
La AfD se vislumbra como imparable ante las elecciones generales -se le pronostica un 15%, lo que la convertiría en tercera fuerza del país-, mientras que al NPD se le ve como una rémora del pasado.
Llevar por segunda vez al NPD a Karlruhe, tras el fracaso de 2003, llevó años y fue posible por el impacto de los crímenes del trío neonazi Clandestinidad Nacionalsocialista (NSU), que a lo largo de una década asesinó impunemente a nueve inmigrantes.
En este tiempo, y en adelante, seguirán disfrutando de la financiación pública que les corresponde -actualmente, 1,3 millones de eruos-, en virtud de sus 340 concejales municipales o el escaño de eurodiputado Voigt.
| Agencia EFE |


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