La nominación de Darío Herrera como árbitro para la revancha del superclásico entre Boca y River continuó ayer avivando la polémica, con las críticas por su nula experiencia no sólo en un duelo clásico, sino también en la Libertadores. El neuquino debutará en un superclásico y también como juez internacional, categoría que alcanzó este año. Herrera dirigió a Boca siete veces, con cinco victorias, un empate y un traspié. En River no tienen gratos recuerdos después de la decisión de repetir la ejecución de un penal ante San Lorenzo, en el Inicial 2013. Por ese error, Herrera fue parado por la AFA y recién volvió a dirigir a River en abril pasado, cuando igualó 3-3 con Arsenal.
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