Pollack reabre bufete, y "buitre" Elliott presiona por el Citibank

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• GOBIERNO DECIDE SI EL SECRETARIO DE FINANZAS, PABLO LÓPEZ (ESTÁ EN NUEVA YORK), PARTICIPA DEL ENCUENTRO DE MAÑANA

Daniel Pollack les confirmó ayer a los abogados que representan a la Argentina del estudio Cleary Gotlieb Steen & Hamilton (CGS&H) y a los fondos buitre, que la reunión de mañana en su bufete de Park Avenue se concretará. El "Special Master" volverá así a su trabajo de mediador, aun sabiendo que las posibilidades que la Argentina y los holdouts lleguen a un acuerdo son hoy utópicas.

Lo cierto es que con este evento, Pollack volverá a reabrir su oficina para esta misión cumpliendo un nuevo mandato de Thomas Griesa, que sostiene viva la posibilidad de una discusión entre las partes mientras mantiene sin definición que hacer con los u$s 539 millones que aún están en el limbo de una cuenta en el Bank of New York Mellon (BoNY); situación en la que se encuentran desde el 30 de julio cuando el país no pudo pagar el Discount y entró en un default "selectivo".

En zona (el lunes viajó a esa ciudad para reunirse con 50 fondos de inversión), y esperando una eventual orden del ministro de Economía, Axel Kicillof (que a su vez aguarda órdenes de Cristina de Kirchner), está el secretario de Finanzas, Pablo López, que de tener luz verde participaría del nuevo encuentro organizado por el tándem Griesa- Pollack.

De todas maneras, si participa en Nueva York el funcionario de un nuevo encuentro, será sin mandato de realizar alguna oferta ni poder para aceptar ninguna propuesta. Lo más probable es que del encuentro sólo participen, más de oyentes que de actores involucrados, los abogados Carmine Bocuzzi y Jonathan Blackman del estudio CGS&H; que aún tienen la representación legal de la Argentina en el "Juicio del Siglo".

Más protagonismo tendrían en el encuentro de mañana los abogados de los fondos buitre, Ted Olson y Robert Cohen (del NML Elliott), Roy Englert (Aurelius) y Stephen Poss y Robert Carroll (Olifant). Todos criticarán, al unísono, por la falta de diálogo de la Argentina, la decisión de avanzar en un cambio de jurisdicción de pago de la deuda con vencimiento en Wall Street y, fundamentalmente, pedirán a Pollack que habilite un reclamo a Griesa para que el juez comience a aplicar la cláusula "Discovery"; por la cual los magistrados del país podrían rastrear cuentas del Estado argentino o de terceros, para ejecutar eventuales embargos.

La audiencia de mañana será la primera, después que el Gobierno argentino haya dado de baja la serie de reuniones en el despacho de Pollack para intentar llegar a un acuerdo con los fondos buitre, el 30 de julio pasado.

Ese día, el propio Kicillof concurrió para hablar cara a cara con los abogados de los fondos buitre y les ofreció ingresar al canje de deuda en los mismos términos que el llamado de 2010; asegurándoles que con esta operación ganarían un 300%. Los fondos buitre rechazaron la idea y cerca de las 18.00 de Nueva York las negociaciones se dieron por terminadas por el lado argentino. Luego Pollack emitió un comunicado advirtiendo que "la República de Argentina inminentemente estará en default" lo que "no es una mera condición 'técnica', sino que es un evento real y doloroso que perjudicará a la gente". Kicillof contestó que "me veo sorprendido ingratamente por el comunicado, parece escrito para favorecer a una de las partes". Después de estos misiles, Pollack volverá a sus funciones.

Mientras tanto, ayer el fondo buitre Elliot continuó moviéndose en el terreno que mejor conoce: el de las presentaciones ante los tribunales para complicar la causa. El fondo de Paul Singer envió un escrito ante la Cámara de Apelaciones de Nueva York que el 18 de septiembre abrirá una audiencia para escuchar a las partes antes de definir si habilita o no el pago de "por única vez" de los bonos Discount. En su momento Griesa había autorizado al Citigroup el pago de servicios e intereses de unos bonos porque no se podía determinar si éstos correspondían a bonistas o eran aquellos destinados a la cancelación de la expropiación de Repsol.

Ayer, Elliott presentó un escrito, donde asegura que el Citibank está siendo "amenazado y coercionado" por el Gobierno de Cristina de Kirchner para que pague el bono, y que se quiere expulsar al Citibank del país, lo que traería "grandes costos para la propia Argentina". Elliot también castiga al Citibank asegurando que el banco "se niega a cooperar" para que se cumpla el fallo de Griesa.

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