3 de septiembre 2010 - 00:00

Por ahora, retórica que no aborda los temas ríspidos

Washington - Tanto Hillary Clinton como Mahmud Abás y Benjamín Netanyahu reconocieron que, ante el tortuoso camino que tienen por delante, el esfuerzo requerirá decisiones «difíciles» y, según el propio Netanyahu, «concesiones dolorosas».

Expertos indicaron que las partes llegaron a la mesa de las incipientes negociaciones con la misma retórica de siempre y los viejos recelos, y tendrán que tomar pasos concretos si de verdad quieren vivir en paz.

«Más allá del lenguaje romántico que hemos oído, los palestinos quieren ver pasos concretos de parte de los israelíes, que reflejen su retórica y sentimientos. Sin eso, las posibilidades de lograr la paz son escasas», dijo Yousef Munayer, director ejecutivo del Fondo para Jerusalén y el Centro Palestino en Washington. «Por ejemplo, el congelamiento de los asentamientos judíos en Cisjordania es clave. Los palestinos tienen una desconfianza muy arraigada porque los asentamientos sólo han aumentado, y la moratoria actual ha sido ignorada centenares de veces», se quejó Munayer, al referirse a la prórroga de diez meses aceptada por el Gobierno israelí que vence el próximo 26 de setiembre.

Los israelíes no han cumplido con sus obligaciones dentro de la llamada «hoja de ruta» de 2003, pero, en esta nueva ronda de negociaciones, EE.UU. «debe jugar un papel clave para hacer cumplir esas obligaciones», argumentó Munayer.

Morton Klein, presidente de la Organización Sionista de EE.UU., tuvo sus propias quejas, al considerar que las negociaciones «no tienen virtualmente ninguna posibilidad de éxito» si, como mínimo, los palestinos no toman medidas contundentes contra los grupos terroristas y cesan su retórica incendiaria contra Israel.

No hay paz ni seguridad en la Franja de Gaza, y la Autoridad Palestina (AP) está lejos de ser «un ángel», además de que «no está cumpliendo con los compromisos contraídos en Oslo» para combatir a los grupos terroristas y poner fin a la incitación al odio antisemita, enfatizó Klein.

Pese a las posiciones atrincheradas, Aaron David Miller, ex negociador del Departamento de Estado y ahora analista en el Centro Woodrow Wilson, dijo a la cadena televisiva CNN que sí existe una ventana de oportunidad para la paz en la región.

Para que eso suceda, las partes tienen que «asumir su responsabilidad, porque si no lo hacen, si no quieren (la paz), entonces no hay mucho que podamos hacer», subrayó Miller.

En ese sentido, la propia Clinton fue enérgica al reiterar la posición del Gobierno de EE.UU.: «No podemos y no vamos a imponer una solución. Sólo ustedes pueden tomar las decisiones necesarias para lograr un acuerdo y garantizar un futuro pacífico para israelíes y palestinos».

Según los observadores, hay mucho en juego para la imagen de EE.UU. como un «negociador honesto» en este conflicto, porque, si fracasan estas negociaciones, eso les dará abono a quienes siempre han criticado la presunta parcialidad de Washington con los israelíes.

Pese a los obstáculos, el enviado especial estadounidense para Medio Oriente, George Mitchell, dio señales esperanzadoras: Netanyahu y Abás se comprometieron a condenar «todas las formas de violencia» y a continuar las negociaciones para lograr un «acuerdo marco».

La próxima reunión será entre el 14 y el 15 de este mes en un país de la región, aún por concretar, que será seguida de otras.

Agencia EFE

Dejá tu comentario