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Presión gremial fuerza discusión salarial estatal
Un mix de factores alimenta la estocada de los dirigentes: se montan en la batalla de los sindicatos a nivel nacional -en las últimas horas, por caso, el de curtidores logró un alza del 49%-, además de argumentar la pérdida de poder adquisitivo del sueldo producto de la escalada de precios y el alivio que les representará a las provincias el año y medio de gracia concedido por Cristina de Kirchner a la hora de pagar vencimientos de deuda.
En paralelo, otra variable incrementa presión en esta postal: el inminente anuncio de la Casa Rosada de un aumento salarial para los empleados estatales nacionales, que generará un inevitable e imparable rebote en las exigencias de sus pares provinciales.
En este marco, el mandatario de Córdoba, el justicialista Juan Schiaretti, aseguró en las últimas horas que cualquier discusión salarial con los gremios comenzará no antes de agosto.
Ello, en la práctica, representa admitir que serán renegociados los sueldos este año, una posibilidad que quedaba descartada meses atrás. El distrito mediterráneo ya había concedido una suba de cerca del 20% a principios de año.
Las declaraciones de Schiaretti se dieron en el marco del anuncio de un plan de obra pública -que incluye la construcción de cincuenta edificios y el inicio de tareas de mantenimiento en otras 171 escuelas-, precisamente de la mano de los mayores envíos de coparticipación y del anuncio nacional en materia de refinanciación de la deuda de las provincias.
Insistencia
Con todo, hay matices. Por caso, ayer, el Gobierno del peronista Daniel Scioli salió a insistir en que no planea habilitar una nueva negociación salarial este año, luego del alza de cerca del 19% otorgada a comienzo de año.
«No hay posibilidad de reabrir la discusión», remarcó el ministro de Trabajo, Oscar Cuartango, además de sostener que «no hay que asustarse ante los reclamos gremiales, ya que en este período son producto del crecimiento de la economía y siempre se han resuelto por la vía pacífica».
En cambio, el también justicialista Oscar Jorge (La Pampa) adelantó que se encuentra a la espera de que se conozca oficialmente el porcentaje de incremento salarial que la Presidente les otorgará a los estatales nacionales, para luego definir una recomposición a nivel local. Según el titular del Ejecutivo, lo que se busca «es mantener el valor actualizado del salario y después, cuando vienen un poco mejor las cosas, ir posibilitando la recuperación».
Por su parte, destrabó una nueva suba salarial -del 18%- el mandatario de Formosa, Gildo Insfrán, mientras que también prometieron incrementos el gobernador de La Rioja, el justicialista Luis Beder Herrera, y su par radical de Corrientes, Ricardo Colombi.


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