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Previsible: Uruguay rechazó reclamo argentino por UPM
Luis Almagro, Héctor Timerman
La contestación se dio de la mano de una carta enviada por el canciller oriental Luis Almagro a su par argentino, Héctor Timerman, y que le entregó en el mediodía de ayer al embajador argentino en Montevideo, Dante Dovena.
El pasado martes, en otra misiva -presentada en la embajada de Uruguay en Buenos Aires-, Timerman había pedido que el vecino país dejara sin efecto "de inmediato" la venia a UPM, bajo una nueva advertencia sobre un retorno al tribunal internacional.
Pero, muy lejos de ello, en su respuesta Almagro remarcó ayer que el presidente José Mujica "no ha roto unilateralmente el diálogo" y que no violó acuerdos internacionales al permitir que la planta instalada en Fray Bentos incremente este año en 100 mil toneladas su producción de pasta de celulosa.
En esa línea, el canciller oriental rechazó la posibilidad de una marcha atrás en el aval a la ex Botnia, aunque insistió en su predisposición a "continuar las negociaciones" para definir un "nuevo marco normativo en la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), superador de la actual reglamentación (...), que resulta insuficiente para que los dos países afronten los nuevos desafíos en materia de prevención de la contaminación y se beneficien de los conocimientos técnicos y científicos acumulados durante estas décadas".
Allí -como ya lo hizo, recordó, el pasado 1 de octubre en Buenos Aires- propone incorporar "nuevos parámetros" en materia de protección del río, y avanzar en planes de acción específicos frente a la presencia de fósforo, pero también a la altura de la desembocadura del Río Gualeguaychú (del lado argentino). En esa línea, volvió a proponer "comenzar a monitorear otras zonas del río a la brevedad posible, de modo de continuar fijando estándares para los efluentes vinculados a trabajos agrícolas, otras producciones ambientales, los colectores de las ciudades, así como cualquier otra actividad que pueda modificar la calidad de las aguas del río Uruguay".
Almagro además volvió a señalar "de manera enfática" que la pastera "no contamina", a partir de -resaltó- "los resultados de los análisis del monitoreo conjunto, que son los mismos con los que cuentan ambos países".
Esa lectura no coincide, sin embargo, con la del Gobierno argentino, para el cual la pastera contamina y el incremento en la producción agravará ese escenario.
La puja es seguida de cerca por los ambientalistas de Gualeguaychú, que anoche mantuvieron una asamblea para definir nuevas medidas destinadas a amplificar su protesta contra la planta y contra Mujica.
Por su parte, el vicecanciller oriental, Luis Porto, afirmó -en diálogo con periodistas- que su país espera que la Argentina "no vaya" a la Corte de La Haya y que confía en que "analice la situación, vea los fundamentos y busquemos una nueva instancia de acercamiento".
No obstante, dijo que están "tranquilos, cualquiera sea el camino que se recorra".
Tras el cruce de misivas diplomáticas, en la mesa de negociación hay otro asunto que preocupa: la eventual militarización del entredicho. Se leyó así aquella iniciativa que dio a conocer el ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro, sobre la instalación de una base de la Armada uruguaya en proximidades de la planta de UPM.
El emplazamiento naval ocupará 30 hectáreas y los muelles del viejo obrador (de la obra del tendido binacional del puente Fray Bentos). "Ya tenemos bastante -el terreno en un lugar estratégico, algunas obras sobre el río-; ahora precisamos los fondos necesarios para construir las infraestructuras con depósitos de combustible, de modo de tener buques apostados permanentemente", dijo el ministro al término de maniobras conjuntas "Río Revuelto", que se realizaron el 25 y 26 de septiembre en el río Uruguay.


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