"Bueno, como algunos padres primerizos ya saben, estoy deseando volver a trabajar para poder dormir algo, así que espero que los primeros turnos a mi regreso no sean de noche", admitió Guillermo, quien también reveló haber cambiado pañales desde la primera noche, aunque es Kate quien hace la mayor parte del trabajo.
Guillermo afirmó bromeando que cambiar el primer pañal fue "un honor" y que "no tenía permitido librarme de eso, tenía a cada comadrona mirándome", agregó. En todo momento el flamante papá se mostró orgulloso de su hijo. "Es algo travieso, por decirlo de alguna manera", dijo. "Me recuerda a mi hermano y a mí cuando éramos más pequeños, no estoy seguro pero va muy bien por el momento", explicó a CNN.
El príncipe también dijo haber practicado mucho para poder poner la silla de auto del bebé en la parte trasera cuando salieron del St. Mary's Hospital. "Estaba aterrorizado de que se fuese a caer o que la puerta no estuviese cerrada bien", confesó Guillermo, quien en todo momento se mostró orgullo de su niño.
| Agencia Ansa |

