SOMU: intervención PRO, en la mira

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La intervención del Gobierno en el sindicato de marítimos SOMU volvió a quedar en la mira: un Congreso ordinario de la organización rechazó ayer los balances desde 2015 hasta 2018, cuando estuvo a cargo de funcionarios de Cambiemos tras el encarcelamiento de Omar “Caballo” Suárez, su anterior titular por 27 años. Ayer mismo Suárez fue expulsado del gremio por una amplia mayoría de congresales durante un debate que condujo el actual secretario general, Raúl Durdos.

Las gestiones bajo sospecha fueron las encabezadas por la actual senadora nacional Gladys González y luego las que estuvieron a cargo de funcionarios nombrados por el exministro de Trabajo Jorge Triaca, quien ubicó en esos cargos a personas de su círculo íntimo y que llegó a darle un puesto a una empleada doméstica a la que luego echó de su casa en un sonado escándalo.

El Sindicato de Obreros Marítimos Unidos, bajo la administración del oficialismo nacional, pasó de ser un aparente emblema de eficacia que catapultó a González a su candidatura a la Cámara alta en 2017, a un caso paradigmático de nepotismo y manejos turbios. De hecho, respecto de la gestión de González llegaron a radicarse tres denuncias penales por las aparentes irregularidades.

Durdos le confirmó anoche a este diario que fueron cuatro los balances sin aprobar. El dirigente, que asumió parcialmente –hay sectores del sindicato todavía bajo intervención del juez federal Rodolfo Canicoba Corral- hace un año al frente del gremio y que cuenta con el apoyo de Hugo Moyano en la interna de la CGT, explicó en parte la imposibilidad de aprobación de la memoria y balance desde 2015 en adelante “´porque hay papeles que están en el juzgado” de Canicoba Corral “y que no fueron entregados todavía” a las actuales autoridades. Pero también admitió que era responsabilidad de los interventores devolver el sindicato con los expedientes de ingresos y gastos en orden.

El triunfo de Durdos el año pasado se concretó ante una lista impulsada por Cambiemos con un candidato propio. Incluso después de conocido el resultado los responsables de la intervención demoraron la devolución del sindicato a los afiliados que habían ganado la elección. Pasado un año del resultado electoral, la Secretaría de Trabajo extendió semanas atrás la certificación de autoridades.

La discusión ayer en torno de los balances se produjo por la mañana durante un Congreso ordinario del sindicato. Por la tarde, en tanto, se llevó a cabo una Congreso extraordinario destinado a plantear la expulsión de Suárez, el más longevo secretario general de la organización. “No hubo ninguna polémica. De treinta congresales, 28 votaron a favor de la expulsión. Queremos dar vuelta la página de la historia de Suárez en el gremio y seguir adelante”, amplió el actual secretario general.

El “Caballo” Suárez fue detenido en 2016, cuando el gremio ya se encontraba intervenido por Cambiemos, por orden del juez Canicoba Corral acusado de liderar una asociación ilícita supuestamente dedicada a extorsionar a empresarios del rubro naviero y defraudar por sumas millonarias a los afiliados del sindicato. Ayer se supo que el tribunal oral 4 que debe juzgarlo le pidió al magistrado que se inhiba de continuar con su parte del expediente, y que el exdirigente podría ser liberado para aguardar el comienzo del debate en su contra.

Suárez llegó a ser muy cercano a Cristina de Kirchner y se jactaba de ser “el (Hugo) Moyano del mar” por su ambición por acumular afiliados y controlar empresas marítimas a través del gremio y otros emprendimientos asociados.

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