21 de diciembre 2016 - 00:00

Procesamiento a López confirmado. Suman a monja

Por enriquecimiento ilícito del exsecretario de Obras Públicas. Lo mismo sobre su esposa y los empresarios Galera y Gutiérrez. Involucraron a la “hermana Inés”.

La Cámara Federal confirmó ayer el procesamiento del exsecretario de Obras Públicas José López, su esposa y los presuntos testaferros señalados por el juez Daniel Rafecas. En tanto, dispuso la revocación de la falta de mérito dictada para la monja Celia Inés Aparicio, quien quedó así procesada en la causa en la que el exfuncionario está acusado de enriquecimiento ilícito luego del episodio de los bolsos en el convento de General Rodríguez. La Sala II de la Cámara le ordenó además a Rafecas que profundice el análisis patrimonial de los integrantes del grupo familiar de López, porque solo se focalizó en la situación de su esposa y su suegra, pero se dejó "fuera de examen, por ejemplo, a hijas del matrimonio".

También los camaristas solicitaron "despejar los interrogantes vinculados al manejo cotidiano" del convento, independientemente de la inimputabilidad de la madre Alba, "pues los testimonios hasta el momento recibidos han generado aún más incertidumbre en torno al punto". La Cámara ahora ratificó toda la investigación: López fue procesado luego de haber sido detenido el 14 de junio pasado en el convento donde había llegado con casi u$s 9 millones en bolsos. Nunca explicó el origen de ese dinero. El 1 de septiembre, el juez amplió el procesamiento por la mansión en Dique de Luján, partido de Tigre, en donde vivía. Allí también procesó a su esposa María Amalia Díaz, y a los empresarios Andrés Galera y Eduardo Gutiérrez del Grupo Farallón, porque aparecieron como sucesivos titulares del dominio de esa propiedad a los que supuestamente López les alquilaba, pero que en realidad le pertenecería.

Pero ahora, los jueces Martín Irurzun y Eduardo Farah, confirmó los procesamientos de López, Díaz y los empresarios por la casa de Tigre. "El interés que el imputado demostró por la propiedad desde el año 2008 -tal como reconoce-, su presencia, participación y decisión en el desarrollo de las obras -aun frente al cambio de titular- demuestran con la certeza propia de esta etapa que, en realidad, era el imputado el verdadero titular del inmueble, siendo dicho carácter el que se compadece con los actos exteriorizados por López desde aquella oportunidad", afirmó la resolución. Lo novedoso fue que el tribunal procesó a la "hermana Inés", al señalar que si bien Aparicio dijo que "a 'José sólo lo vio una o dos veces, desconociendo su actividad, no pudo explicar con suficiencia las razones por las cuales es su firma la que, junto a la de (el fallecido arzobispo Rubén) Di Monte, se encuentra estampada en una vieja nota enviada a José Francisco López el 22 de agosto de 2007, junto con una planilla de presupuesto de obras, hallada en el convento". "Tampoco resultaron claras sus explicaciones en punto a las razones por las cuales se despidió afectuosamente del nombrado siendo que -según indicó- lo vio en una o dos ocasiones, y además por el horario y por su actitud no estaba de acuerdo en abrir la puerta pero lo hizo porque se lo indicó la madre superiora" y "no adoptó idéntica diligencia cuando aquella le habría ordenado abrir al personal policial".

"Dada las particularidades evidenciadas en lo que hace a la forma comisiva seguida, deviene ineludible ahondar en derredor de los contratos de alquileres que vinculan a todo el grupo familiar de López". Los jueces pidieron especialmente profundizar sobre "las unidades funcionales del inmueble de la avenida Las Heras 2032".

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