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Promesa de EE.UU.: “Irán deberá sentir las consecuencias”
La tradicional foto de familia reunió ayer a los representantes de los 47 países presentes en la cumbre nuclear. Barack Obama dijo, como conclusión del encuentro, que el mundo es ahora un lugar más seguro.
«Quiero vernos avanzar audaz y rápidamente para enviar el tipo de mensaje que permitirá a Irán hacer un cálculo diferente», dijo Obama al dirigirse al plenario de jefes de Estado y Gobierno en la Cumbre sobre Seguridad Nuclear, que comenzó formalmente el lunes por la noche.
El mandatario agregó que el fracaso de confrontar a Irán socavará los esfuerzos por hacer cumplir el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP). «Debe haber algunas consecuencias», subrayó. «Y si estamos diciendo que el TNP es importante, si estamos diciendo que la no proliferación es importante, entonces cuando esas obligaciones son reiteradamente desobedecidas, es importante que la comunidad internacional esté unida», remarcó el mandatario demócrata, que durante la sesión estuvo sentado al lado de Cristina de Kirchner.
Desde hace meses, el presidente de EE.UU. presiona por una resolución sancionatoria en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU, en el que su país tiene poder de veto junto con Rusia, China, Francia y Gran Bretaña. En el marco del encuentro, en una reunión bilateral con el presidente chino, Hu Jintao, que tuvo lugar el lunes, Obama habría logrado acercar al gigante asiático a la posición estadounidense, según la Casa Blanca.
La inédita cumbre nuclear concluyó con el compromiso de los participantes de colaborar para lograr la seguridad de los materiales nucleares en el plazo de cuatro años, y evitar así que puedan caer en manos de los grupos terroristas. No quedó claro con precisión cómo lo lograrán las potencias nucleares, aunque Obama valoró algunos avances específicos de un puñado de países (ver aparte) en la conferencia de prensa final.
El comunicado de cierre ofrece escasas medidas específicas, mientras algunos líderes se mostraron reacios al considerar que sus arsenales nucleares ya están bajo control. Los 47 países acordaron volver a reunirse en Corea del Sur dentro de dos años, en 2012, para examinar los progresos.
La cumbre, que hoy cerrará formalmente con discusiones de las delegaciones técnicas, dará paso, el mes que viene, a la reunión prevista en la sede de la ONU en Nueva York para revisar el TNP.
En el comunicado, los participantes subrayaron que «el terrorismo nuclear es una de las mayores amenazas para la seguridad internacional» y que para contrarrestar el riesgo implementarán «fuertes medidas de seguridad».
Desde Teherán, el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, se mostró desafiante al afirmar que «los derechos y el camino nuclear son intocables e irrevocables». «Pero creo que la alharaca sobre el tema nuclear es sólo una excusa de Estados Unidos para debilitar a Irán y dominar Cercano Oriente», aseguró el mandatario iraní a la TV estatal. En otro orden, Ahmadineyad instó a Obama a mejorar sus relaciones con Irán. «El reconocimiento de Irán (por parte de Obama) beneficiaría a ambas partes y, en lo que compete a Irán, no estamos buscando ninguna confrontación», dijo el iraní en un extraño lapsus pacifista.
Teherán y Washington no tienen relaciones diplomáticas desde la victoria de la Revolución Islámica en Irán, en 1979.
En ese marco, el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva conversó con el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, y el propio Obama, para analizar alternativas al caso iraní. El encuentro duró 15 minutos y, según la Cancillería brasileña, el rechazo de Obama a seguir negociando «no fue categórico».
Agencias DPA, EFE, ANSA y AFP


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