14 de diciembre 2022 - 00:00

proyecciones 2023 Mercado de seguros: tiempo de balances

Edgardo Bovo. Director de Estrategia Corporativa de Sancor Seguros
Edgardo Bovo. Director de Estrategia Corporativa de Sancor Seguros

Habiendo ingresado en el último tramo de un 2022 donde las reglas de juego comenzaron a normalizarse en relación a los meses de pandemia, pareciera que lo peor quedó atrás. En la calma luego de la tormenta, es momento de analizar la actualidad del sector asegurador y sus perspectivas de cara al próximo año.

Entre los principales obstáculos que fue necesario superar, no podemos dejar de mencionar el contexto macroeconómico, con un combo muy desafiante de creciente inflación, tarifas retrasadas, tasas de interés negativas y licuación de activos.

A modo de balance, podemos afirmar que el mercado en su conjunto (en especial los Productores Asesores) demostró estar a la altura de las circunstancias para mantener un nivel de servicios acorde a lo que se requería. En efecto, las aseguradoras han tenido la capacidad de proyectarse en un contexto sumamente complejo, lo cual es una fortaleza que debemos destacar y que nos permite ser positivos en cuanto a las expectativas para 2023.

Por otro lado, la pandemia dejó numerosos aprendizajes. Entre ellos, impactó positivamente en la mayor conciencia sobre la vulnerabilidad de la vida humana. En Argentina, a diferencia de lo que sucede en los países anglosajones, estamos más acostumbrados a asegurar los bienes antes que a las personas. Lo que sucedió a nivel mundial con el covid-19 trajo algunos cambios en ese sentido, pero es indudable que hay que seguir trabajando para revertir el déficit existente en nuestro país en lo que a conciencia aseguradora se refiere.

En el plano tecnológico, los distintos ramos del segmento individual incorporaron mejoras de la mano de la digitalización, como la posibilidad de cotizar e incluso cerrar la contratación en forma online, lo cual agiliza tiempos y procesos.

A futuro, se potenciará el uso del Big Data para minimizar riesgos y mejorar la precisión de los cálculos; la automatización en la gestión de siniestros; la nube como modelo de servicios; la inteligencia artificial y el aprendizaje automatizado de muchos procesos de suscripción, evaluación de riesgos e identificación de fraudes; todo lo cual redunda en un mejor servicio al asegurado.

Si hablamos de los desafíos que tenemos por delante como industria, cabe destacar:

- Interpretar las necesidades reales de la gente y satisfacerlas con productos a medida.

- El impulso a la cultura aseguradora, especialmente entre los jóvenes, y el logro de una propuesta de valor que responda a las necesidades de este segmento.

- Convertirnos en un eslabón clave en el crecimiento y transformación del país, para salir progresivamente de la crisis.

El sector, al igual que el resto de las industrias, se beneficiaría con un proyecto de país donde exista una planificación a largo plazo. Solo mediante la construcción de ese consenso podremos lograr políticas duraderas y previsibles.