28 de agosto 2009 - 00:00

¿Quién subirá la tasa antes, Europa o EE.UU.?

Nueva York - La economía estadounidense mejoró, y los inversores en dólares comienzan a darse cuenta. Así, los jugadores que apuestan por más ganancias del billete verde, ante los fuertes datos económicos del país y alzas de las tasas de interés, podrían resultar decepcionados. Tras ser ampliamente impulsado por altibajos en la aversión al riesgo del año pasado, el mercado monetario lentamente reorienta su atención hacia el crecimiento y los diferenciales de rendimiento, a medida que llega a su fin la recesión global. Esto alimentó el entusiasmo de los alcistas del dólar, que sostienen que una recuperación económica encabezada por Estados Unidos y alzas potenciales en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal incrementarían el atractivo del dólar frente a otras monedas principales.

Pero Europa podría haber superado a Estados Unidos en la carrera. Mientras que la economía norteamericana muestra señales de estabilización, datos recientes de la zona euro fueron aún más contundentes. Eso generó la especulación de que el Banco Central Europeo podría comenzar a endurecer la política monetaria antes de que lo haga la Fed.

Se espera que la próxima semana el BCE actualice al alza su panorama para la economía de la zona euro este año y en 2010. «El riesgo de una sorpresa para el mercado podría ser que Europa ciertamente se recupere con mayor rapidez y que el BCE pueda pensar que no es necesario esperar por la Fed», afirmó Adam Boyton, estratega de monedas del Deutsche Bank. «Eso crearía un ambiente que sería particularmente negativo para el dólar», agregó.

La perspectiva de que la Fed se rezague frente a otros bancos centrales en subir las tasas de interés es una fuente de preocupación para el dólar. Asimismo, aumentan los riesgos de que la divisa pudiera convertirse en moneda de financiamiento primario de los llamados «carry trades», una distinción que desde hace mucho tiempo recae en el yen japonés. En tales transacciones, los inversores piden prestado en monedas de bajo rendimiento y reinvierten en activos que ofrecen mayores retornos, colocando aún más presión sobre las monedas con bajas tasas de interés.

Alemania y Francia regresaron al crecimiento en el segundo trimestre. Otros datos mostraron que los sectores manufacturero y servicios de la zona euro mejoraron más que lo esperado en agosto. «Mientras tanto, el índice de indicadores anticipados de la OCDE sugiere un sólido momento para la zona euro», consideró Richard Franulovich, estratega de monedas de Westpac.

No obstante, el pronóstico de consenso para el euro/dólar, así como las opciones y posiciones especulativas sobre ambas monedas, sugieren que el mercado no parece aún haber asimilado ese dato. «Hay una historia de recuperación europea en el corto plazo subapreciada y subreconocida, resaltando avances potencialmente significativos de riesgo a corto plazo para el euro/dólar», añadió Franulovich.

Hay evidencia creciente de que el vínculo entre el dólar y el apetito por el riesgo se está desvaneciendo. A principios de mes, el billete estadounidense subió ante noticias de un ritmo mucho menor en las pérdidas de empleos en julio. Anteriormente, el dólar tendía a subir con la aparición de datos económicos malos, lo que alentaba a los inversores a migrar hacia esa moneda como un refugio seguro.

«El mercado todavía permanece relativamente confundido», dijo Boris Schlossberg, director de investigación de monedas con GFT Forex en Nueva York. «La cuestión es: ¿va a ser sostenible el repunte en el tercer trimestre? Es por eso que se ve tal rango de condiciones en el mercado actual», agregó.

Agencia Reuters

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