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Ratificó Europa a Brasil como su aliado regional
El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy; y el de Brasil, Lula da Silva, mostraron ayer una excelente sintonía personal durante el encuentro que mantuvieron en Río de Janeiro.
En el marco de la II cumbre Unión Europea-Brasil (la primera se realizó en Lisboa en 2007), que se lleva a cabo ayer y hoy en Río de Janeiro, Sarkozy dio un amplio respaldo al presidente brasileño. «Yo y Lula nos entendemos. Precisamos de Brasil la regulación del flujo financiero mundial», remarcó el francés. Sarkozy representa en Brasil a la Unión Europea como presidente temporal, pero también realiza una visita de Estado en nombre de su país, lo que generó cierta divergencia en la interpretación de sus dichos.
Por ejemplo, el presidente francés reiteró el respaldo a Brasil para que ocupe una silla en una eventual nueva composición del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que hoy integran en forma permanente Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, China y Rusia. Sin embargo, España e Italia, integrantes de la Unión Europea que también rivalizan por mayor protagonismo en la política internacional, no avalan el objetivo de Itamaraty, como tampoco la Argentina.
Compromiso
Ambos mandatarios anunciaron el compromiso de llevar adelante una postura conjunta para abordar la crisis global a la próxima cumbre del G-20, grupo que comparten las economías desarrolladas más importantes (G-8) y otros considerados emergentes, entre ellos Brasil, México, la Argentina, China e India. El G-20 adquirió en los últimos tiempos máxima atención debido a la feroz crisis global y tendrá una próxima cita el 2 de abril en Londres.
«Europa y Brasil tienen que tener la misma visión en la cumbre. Estamos decididos a hacer que las cosas cambien profundamente», remarcó el presidente francés.
Tales propuestas, agregó el mandatario francés, aspiran a definir un nuevo papel para el Fondo Monetario Internacional (FMI) y a «lanzar las bases de un sistema financiero más equilibrado con control y fiscalización mayores de las instituciones financieras».
«Para evitar que la crisis se repita, los presidentes reiteran la necesidad de auxiliar en la reforma de la arquitectura financiera global y promover principios comunes para la reforma de los regímenes reguladores e institucionales de los mercados financieros», aseguró en una declaración conjunta.
Sarkozy dijo igualmente que Europa trabajará con Brasil «en iniciativas futuras relativas a la Organización Mundial del Comercio (OMC). «Creemos en la libertad del comercio y no queremos el proteccionismo», enfatizó al respecto.
Lula subrayó: «Coincidimos sobre la importancia de concluir la Ronda de Doha y de fortalecer el sistema mundial de comercio».
Ambas partes, agregó la declaración conjunta, están dispuestas a «encontrar soluciones que promuevan la conclusión exitosa y equilibrada» de dicha negociación, que en su último capítulo encontró a Brasil y la Argentina en veredas opuestas.
Intercambio
Acerca del calentamiento global, aspecto que ocupó buena parte de la cumbre, Lula destacó su Plan Nacional de Cambios Climáticos, que se propone reducir en un 71% la deforestación en la Amazonia, con lo que Brasil evitará emisiones de gases en un volumen mayor al que se comprometieron todos los países desarrollados que firmaron el Protocolo de Kioto.
Para dar una idea de la importancia de la cumbre en Río de Janeiro, Lula da Silva recordó que el intercambio comercial entre Brasil y la Unión Europea creció 26 por ciento, superando los u$s 77.000 millones, lo que equivale al 22% del comercio global de Brasil.
Además, ambos, Francia y Brasil, llegaron a un acuerdo para construir cinco submarinos, uno de ellos nuclear, y 50 helicópteros.
Agencias ANSA, AFP y EFE


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