15 de noviembre 2010 - 00:00

Raúl Castro ya no impone el exilio al liberar a disidentes

Arnaldo Ramos acudió ayer a misa en La Habana, poco después de haber sido puesto en libertad por orden de Raúl Castro. Prometió seguir militando por la democracia, lo que pondrá a prueba la tolerancia del régimen comunista.
Arnaldo Ramos acudió ayer a misa en La Habana, poco después de haber sido puesto en libertad por orden de Raúl Castro. Prometió seguir militando por la democracia, lo que pondrá a prueba la tolerancia del régimen comunista.
La Habana - El disidente cubano Arnaldo Ramos Lauzurique, del «grupo de los 75» y líder de un grupo de presos de conciencia que rechazan el exilio como condición para ser excarcelados, quedó ayer en libertad y regresó a su casa de La Habana junto a su familia, tras siete años de confinamiento. En momentos en que se palpitan históricas reformas económicas, este paso significa una prueba crucial de tolerancia para el régimen de Raúl Castro, dado que Ramos y otros de sus compañeros de militancia seguirán trabajando por la democratización dentro de la isla, sostuvieron observadores.

«Voy a seguir con las mismas actividades que tenía antes de caer en prisión, que no son delictivas, sino de oposición», afirmó el economista de 68 años luego de acudir a misa acompañado por las Damas de Blanco, el grupo de esposas y familiares de los presos políticos.

Acuerdo

Ramos, quien cumplía una pena de 18 años, forma parte de un grupo de 75 opositores arrestados en durante la ola represiva de 2003, conocida como Primavera Negra. En un inédito diálogo con la Iglesia Católica, el régimen comunista acordó la liberación paulatina de los 52 que aún estaban tras las rejas a condición de que partirán al exilio en España. De ese total, 39 emigraron y 13 se negaron a aceptar la condición. A último momento, Luis Ferrer finalmente accedió a instalarse en el extranjero, por lo que quedarían 12 disidentes en rebeldía contra la orden de exiliarse, cuya liberación sería inminente.

Ramos, quien vive en el popular barrio Centro Habana, reveló que seguirá actuando como subdirector del ilegal Instituto de Economistas Independientes. Lo curioso es que Ramos parece haber sido liberado sin condiciones, como lo prueban sus actividades de ayer, que incluyeron una concurrencia a misa devenida casi en un acto político y contactos con la prensa en los que realizó duras declaraciones contra el régimen.

«No veo nada serio, no creo que se esté haciendo nada que pueda cambiar la situación. Se va a pasar del estancamiento al caos si no hay al menos una verdadera apertura económica, aunque debiera también ser política», expresó al comentar la decisión de Raúl Castro de reformar la cerrada economía socialista.

Ramos, quien dijo haber recibido «licencia extrapenal sin condiciones», fue saludado en las afueras de la iglesia por Martha Beatriz Roque, la titular de su grupo político, y el economista Oscar Espinosa, también de «los 75».

«Aunque un poco demorado, es un paso positivo que beneficia al Gobierno, porque cumple su palabra prometida. Esto hace esperar que los otros van a ser rápidamente liberados», dijo Espinosa.

Vencido el pasado 7 de noviembre el plazo que se había anunciado para liberación de todos los presos de conciencia, había aumentado la incertidumbre sobre los disidentes que no aceptaban abandonar Cuba. Tras la salida de Ramos, la expectativa crece acerca de cuál será el grado de tolerancia hacia los liberados.

Alegría

«Es un día muy especial: el nudo que se había hecho con los 12 que no se van del país se comenzó a desatar. Es una gran alegría. Esperamos que pronto, aunque sea poco a poco, se liberarán los que faltan», afirmó Laura Pollán, líder de las Damas de Blanco, cuyo esposo, Héctor Maseda, rechaza el exilio.

El periodista independiente Guillermo Fariñas, premio Sajarov 2010 del Parlamento Europeo, indicó por su parte que «es importante» que el Gobierno «cumpla lo pactado (las 52 excarcelaciones en cuatro meses)» y cese la «presión psicológica» sobre los presos.

Esta liberación se conoció poco tiempo después de que el Gobierno de Raúl Castro publicara los lineamientos políticos y económicos que serán tratados en abril por el VI Congreso del Partido Comunista.

Entre otros puntos, se establece que en los próximos años se dará de baja la cartilla de racionamiento, que brinda a la población una cantidad mínima de productos de la canasta básica. Asimismo, se reducirán los subsidios al agua potable y se fomentará el empleo en sectores privados.

Agencias AFP, Reuters, ANSA, EFE y DPA

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