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Realidad, moneda y contravalor oro
Este sector también lo integran las pymes, que tienen que competir con otras pymes en un mercado internacional en el que la tasa de interés y el acceso al crédito son lubricantes del proceso productivo. En este sector los precios de venta son inflexibles a la suba, debido a que están sometidos a una fuerte competencia internacional, y entonces, los precios más bien tienden a bajar. Por otro lado, está el sector agropecuario en general, que también tiene costos crecientes tanto fijos como variables, pero es un sector que históricamente ha tenido ventajas competitivas por diferentes causas, con respecto a otros países.
Beneficio
Los precios de venta están relacionados con necesidades crecientes de alimento de la población mundial; esto permite que el sector pueda beneficiarse con precios de venta flotantes y actualizados diariamente. En este sector, el tipo de cambio es igual que para el sector industrial, pero la diferencia está en que los precios de venta son elásticos y permiten obtener utilidad. Por tal motivo, las autoridades disponen retenciones.
Esta realidad ha generado una disminución de las exportaciones de origen industrial en general, la continuidad de las exportaciones del sector agropecuario en general y el aumento de las importaciones. Esta situación está tensionando el saldo de la balanza comercial. Todo esto ocurre en un contexto mundial de crisis macroeconómica, cuyos actores principales son EE.UU. y la Unión Europea; el derrame de la crisis sobre el escenario mundial es inevitable. El ascenso creciente de varios actores globales, entre ellos China, crea una dinámica nueva en las relaciones económicas internacionales.
La Argentina necesita construir una moneda que le permita tener autonomía de acción para construir ciclos de producción de riqueza sustentable, una moneda que además de contener valor pueda ser emitida en la cantidad que el proceso económico demande. Estamos en un eterno conflicto; con las reservas en dólares estadounidenses que hemos decidido sean el contravalor de la emisión monetaria estamos empantanados porque no tenemos los dólares suficientes para respaldar la creciente emisión monetaria.
Una posible solución es cambiar el paradigma de respaldar la emisión monetaria con dólares estadounidenses por un valor equivalente al que los argentinos tenemos acceso porque es de nuestra propiedad y está en nuestro territorio, bajo nuestros pies. Me refiero a tomar como valor de referencia la onza de oro troy.
Supongamos que estoy en Londres, dispongo de 1 dólar estadounidense y voy a comprar su equivalente en oro (onza troy de 31,104 g aproximadamente); ese día, la cotización es de u$s 424 la onza; por lo tanto, me entregan 0,0733 g de oro, aproximadamente.
Pasa el tiempo y un día quiero comprar con 1 dólar más gramos de oro, ahora la cotización es de u$s 1.667 la onza; por tal motivo me entregan 0,0186 g de oro, aproximadamente. Es decir, que mi dólar perdió capacidad de compra frente a la onza de oro troy. Podemos decir que se devaluó el dólar y conocemos la magnitud.
Ahora supongamos que el mismo día en que la onza de oro troy cotiza en Londres a u$s 424 decidimos que el contravalor del peso sea la onza de oro; entonces para simplificar podemos suponer que ese día $ 1 es igual a u$s 1. Por lo tanto, ese día un peso tiene un contravalor de referencia de 0,073 g de oro aproximadamente y cuando la cotización sea de u$s 1.667 la onza, el peso tendrá un contravalor de 0,0186 g de oro aproximadamente, es decir que nuestro peso perdió capacidad de compra. Ahora, tenemos a nuestro peso con un valor de referencia en oro, flotando libremente, con valor y precio cierto.
El hecho es que podríamos disponer de todas las reservas en dólares, sin perder el contravalor. En el caso argentino, y por nuestra genética, es indispensable respaldar los pesos con un valor significativo. El oro es de nuestra propiedad y estando inversamente relacionado con el peso, siempre que se produzcan alzas en la cotización de la onza de oro, automáticamente estaría devaluándose el peso. Si el precio de la onza de oro disminuye, el peso se revalúa. Es decir, la devaluación y la revaluación de nuestro peso serían flotantes. Con el agregado de que la onza de oro troy opera con precios ciertos en el mercado internacional y que está diariamente en contacto con la realidad mundial.

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