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Recomiendan cautela: alta sensibilidad en mercados
El dólar, en tanto, sigue en calma y esto facilita la toma de decisiones. El Banco Central compró la semana pasada alrededor de u$s 650 millones y elevó las reservas a u$s 48.574 millones. El viernes compró más de u$s 70 millones y consiguió elevar el precio un centavo en las casas de cambio a $ 3,92 y a $ 3,94 en el mercado marginal.
Son muchos los ahorristas que buscan al dólar como refugio por eso el «blue» está subiendo. Allí van los desencantados tenedores de euros que ahora se opera a $ 4,85 para la venta y lo pagan sólo $ 4,77. Ellos, que hasta hace poco hacían ostentación de estar en una moneda más confiable que el dólar, comprobaron que los activos tradicionales casi siempre tienen razón. Por eso también se reanimó la demanda de oro favorecida por el récord mundial que lo colocó por encima de u$s 1.250 la onza troy. En lo que va del año, el metal precioso subió un 26% y el hecho de que haya avanzado tanto indica que hay una crisis profunda y aversión al riesgo.
Por eso cuando se trata de bonos los ahorristas observan con atención. La crisis de Europa se llevó de la Argentina a muchos inversores externos que hicieron fuertes ganancias con los papeles locales. Pero apenas el mercado insinuó, como el lunes pasado, que lo peor ya pasó, llueven los dólares para ir a los Boden que son los títulos más cortos y seguros y prometen rentas imposibles de obtener en otra parte del mundo. Hay inversores que saben que en la Argentina se puede ganar mucho en pocos días. Los cupones que cayeron casi un 5% el viernes, en la semana habían subido más del 8%. El Boden 2015 vale un 5% más que el viernes 7 de mayo cuando se derrumbaron las Bolsas del mundo. Este título terminó la semana al mismo precio que la empezó. El hecho de que el canje de la deuda esté en marcha, funciona como un amortiguador contra la debacle mundial.
El problema es que este fin de semana no hubo anuncios en el exterior que indiquen que la crisis se va a moderar. También es cierto que la Unión Europea no va a asistir impasible a su derrumbe y que los dólares y euros que se están inyectando en algún momento tienen que aliviar la situación. Pero todos saben que nada será como antes aún después de la crisis.
Pero a los argentinos hoy no les interesa mirar lo que sucede a largo plazo porque las ganancias que se generan son a corto plazo. La crisis de Europa tiene un primer costo para el país. Deberá olvidarse de emitir el Global 2017 para conseguir dinero en los mercados internacionales. Las tasas que le pedirán son tan elevadas que nadie se animará a prestarle dinero a quien acepte ese costo. Un país que accede a pagar hoy un 12% en el mercado, es un deudor peligroso.
De todas maneras, el mercado local está lleno de operadores haciendo «trading». Son gente que entra y sale en el día aprovechando las fuertes variaciones de precios. Hay que ver si hoy se produce el esperado «rebote» en los precios de los bonos. Todo está atado a como abra Europa.


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