El argumento que el cambio en los tiempos de liquidación y compensación de las operaciones bursátiles locales de T+3 a T+2 se implementa para evitar un "desorden importante", no solo es un inmenso error de "marketing", sino que roza los límites de lo ético (el "desorden" solo afecta al puñado de grandes operadores que habría solicitado el cambio) y evidencia la ignorancia del regulador. Esto no significa que el cambio sea negativo; lo que es más, idealmente deberíamos ir a un "normal de 24 horas" (T+1) algo que ha sido reconocido en todas las plazas que están migrando a T+2, pero que no lo implementan por una cuestión de costos (casi triplican el paso a T+2) y las presiones de distintos actores, que los reguladores no están dispuestos a asumir/enfrentar. Tal vez la principal ventaja de la liquidación "normal" de las operaciones en 48 horas, frente a 72 horas, es que reduce el riesgo sistémico del mercado en un día, generando un beneficio económico tangible. Sumemos una mayor protección para los inversores, menores requisitos de liquidez y colaterales, menores costos operativos, armonización global, una eventual reducción de la volatilidad de los precios y algo de lo que no se habla y en lo que los reguladores no se meten: achica el tiempo durante el cual los intermediarios disponen libremente de -¿exaccionan?- la riqueza de sus clientes. ¿Por qué no pasamos directamente a T+0, ya que esto eliminaría todo el riesgo sistémico y los abusos? El problema de tomar como "precio" al "instantáneo" es que este suele ser el más afectado por cuestiones de liquidez. Teóricamente se considera que el más apropiado es aquel que pueda ser arbitrado al menor costo con los demás activos financieros, de manera que refleje únicamente el flujo venidero de fondos descontado por tasa y riesgo. El T+2 queda entonces como primer óptimo. Seguimos mañana. Trepando 1.58% a 23.262,38 puntos, el Merval marcó un nuevo máximo nominal (esta 8% debajo del récord en dólares del 1º de junio). Estrellas: el Santander Río (7.97%) GGAL, Agrometal (4.87%) y Central Costanera (4.64%); estrelladas Polledo (-4.94%), TGLT (-4%) y Quickfood (-3.66%) en una jornada en que se negociaron acciones por $507.3 millones, con 54 alzas, 9 papeles sin cambio y 26 bajas. Los más negociados: Grupo Galicia (5.03%) con $51.9 millones operados, Pampa Energía (1.97%) con $33.1 millones y Petrobras Brasil (1.16%) con 25.6 millones.
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