19 de junio 2009 - 00:00

Regalo electoral: 50.000 tarjetas para el transporte

Ricardo Jaime
Ricardo Jaime
El Gobierno entregará gratis a partir de hoy 50.000 tarjetas electrónicas que los usuarios podrán usar en los medios de transporte público que ya tienen el sistema porque fue introducido por las empresas operadoras de éstos. Este regalo preelectoral se considera oficialmente como el lanzamiento del SUBE (Sistema Único de Boleto Electrónico) que, en realidad y si no hay nuevas demoras, recién podría funcionar en setiembre en unos 150 colectivos del área metropolitana.

El anuncio hecho hace dos días por la Secretaría de Transporte de Ricardo Jaime parte de una orden de compra especial a la firma G y D, adjudicataria de la licitación para la provisión de las tarjetas desde hace dos semanas y que todavía no tiene contrato firmado.

Hay también un implícito acuerdo con Metronec, la firma del grupo Roggio, que desde 2002 viene extendiendo el sistema llamado monedero en los subtes, el premetro y el ferrocarril Urquiza, que son explotados por la misma empresa, y que este año contrató el servicio al grupo Dota dueño de las líneas de colectivos 5, 8, 50 y 101.

Esa especie de acuerdo también alcanza al grupo Plaza, tradicionalmente cercano a Jaime, que tiene el sistema electrónico en las líneas 61 y 62 con tecnología Siemens, y a Ferrobaires, que también utiliza el sistema.

Cortocircuito

De este modo, la primera tirada de la tarjeta SUBE sólo se podrá utilizar donde el sistema ya se está usando y cargar en los lugares habituales de recarga de los proveedores existentes.

Lateralmente, se produciría cierto cortocircuito en las licitaciones del boleto electrónico que todavía no están adjudicadas, porque en una de ellas uno de los oferentes es una UTE (Unión Transitoria de Empresas) integrada precisamente por Metronec, Siemens y la española Indra.

Por otra parte, tampoco está adjudicada la provisión de módulos de seguridad para que la tarjeta SUBE no sea «crackeada», y garantizar que no se montará un sistema ilegal de plásticos falsos.

El Gobierno llegó a estas complicaciones porque en febrero, luego del último aumento en el transporte y el mal humor del público por la falta de monedas, la presidente Cristina de Kirchner anunció que en tres meses el sistema estaría listo.

Pero la confección de los pliegos y el llamado a las licitaciones, así como el rol del Banco Nación y la forma de recaudación y distribución con las empresas de transporte, provocaron una demora que no pudo solucionarse. De las cinco licitaciones necesarias para poner en marcha el sistema, sólo en una se realizó la adjudicación, mientras en las otras cuatro todavía no se abrieron las ofertas económicas.

Por ahora, se espera que recién en setiembre, unos 150 colectivos del área metropolitana puedan operar en forma completa con el sistema. Para fin de año, habría unos 2.500 vehículos habilitados, sobre un total de 340 líneas y alrededor de 17.000 colectivos de Capital Federal y parte del conurbano.

Por otra parte, el método del plástico se va a extender gradualmente, porque en la actualidad sólo se licita la compra de 10.000 máquinas validadoras, que son las que funcionarán en trenes, subtes y colectivos para leer las tarjetas.

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