22 de agosto 2012 - 00:00

Renace el temor del “Grexit”

Antonis Samarás
Antonis Samarás
Bruselas - Más de dos años después de haber sido rescatada por primera vez, Grecia se encuentra de nuevo en un callejón sin salida y en una semana en la que intentará ante líderes europeos prolongar su supervivencia y aliviar la agonía, algunos ven un «Grexit» de la eurozona cada vez más probable, pero no deseable.

Desde hace algún tiempo la posibilidad de que Grecia abandone la zona del euro ha dejado de ser un tabú y cada dos o tres meses ciertos políticos, ya sean miembros de Gobiernos o líderes de la oposición, vuelven a agitar las aguas y a despertar el fantasma de lo que ya se conoce como «Grexit».

No pocas veces hay que leer estos comentarios en clave de política interna, en el marco de campañas electorales o de votos claves en los parlamentos, no pocas veces se producen a modo de presión ante comicios en Grecia o las revisiones de la troika.

Mal menor

Pero para el economista jefe del Centro para la Política Europea (EPC, en sus siglas en inglés), Fabian Zuleeg, no se trata únicamente de un as que se guarda la eurozona en la manga, sino que hay políticos que realmente creen que forzar una salida de Grecia del euro sería la solución menos costosa, un «mal menor».

Y para el analista del centro de estudios bruselense Bruegel Zsolt Darvas, «las probabilidades de un Grexit son muy grandes» las más grandes desde las elecciones de junio. Sin embargo, no existe un peligro a corto plazo a su juicio.

Para Zuleeg ese escenario «sería un desastre» y conllevaría un costo mucho más alto de lo que algunos se imaginan, desde el punto de vista económico y también político.

«Hemos aceptado la adhesión de Grecia cuando su democracia y su economía eran aún débiles y lo hemos hecho deliberadamente para salvaguardar la democracia. Si abandonamos ahora Grecia, retrocedemos 20 o 30 años», sostuvo.

El primer ministro griego, Antonis Samarás, aprovechará sus reuniones hoy en Atenas con el presidente del eurogrupo, Jean-Claude Juncker, el viernes en Berlín con la canciller alemana, Angela Merkel, y el sábado en París con el presidente francés, François Hollande, para buscar una salida del callejón y recabar apoyo político para pedir a la eurozona una prórroga de dos años en la aplicación del programa de ajustes.

Agencia EFE

Dejá tu comentario