23 de abril 2010 - 00:00

Renuncia en Bélgica

Bruselas - Apenas cinco meses después de que el primer ministro belga, Yves Leterme, asumiera por segunda vez el cargo, su gabinete de coalición saltó ayer por los aires cuando los liberales flamencos, del Open-Vld, dieron un violento portazo.

No obstante, a pesar de que Leterme presentó la renuncia al Gobierno (una mezcla de cinco grupos políticos diferentes) ante el rey Alberto II, el monarca decidió mantener «en suspenso», al menos hasta el próximo lunes, su decisión de si la acepta o no.

Posibilidades

Si la acepta, podrían darse varios escenarios, entre ellos la convocatoria de elecciones anticipadas, extremo que casi todo el mundo quiere evitar, especialmente por la crisis económica que padece el país y por la enorme complejidad para lograr consensos. El monarca podría también nombrar un mediador que buscara la formación de un nuevo Gobierno «de crisis», al menos para salir del enredo.

Leterme renunció ayer por tercera vez como primer ministro de Bélgica, donde se ganó la reputación de político torpe, por sus metidas de pata y fracasos a la hora de acercar posiciones entre las dos grandes comunidades lingüísticas del reino.

Ante esta crisis, quedó suspendido el debate parlamentario que debía pronunciarse a favor o en contra de la prohibición de la utilización de todos los tipos de velos islámicos.

Agencias DPA y AFP