3 de junio 2010 - 00:00

Renunció el premier populista de Japón a 9 meses de asumir

Tokio - En ensayo de un Gobierno populista en Japón (al estilo moderado que impone la cultura del país) duró apenas nueve meses. El primer ministro de centroizquierda, Yukio Hatoyama, anunció ayer su renuncia tras descender hasta notables niveles de impopularidad, debido en parte al fracaso de su gestión para el traslado de una base estadounidense y a falta de liderazgo.

La isla oriental enfrenta un triste récord: Hatoyama es el cuarto jefe de Gobierno que interrumpe su mandato en menos de cuatro años, pero su caso reviste significación porque se trata del primer mandato de centroizquierda desde la posguerra.

En una reunión de los principales miembros de su formación, el Partido Demócrata de Japón (PDJ), Hatoyama solicitó la renuncia del secretario general del partido, el todopoderoso Ichiro Ozawa, investigado varias veces por la Justicia por enriquecimiento ilícito. «La labor del Gobierno no fue comprendida por el público. Perdimos su atención», reconoció.

El ahora ex mandatario citó dos motivos para su alejamiento del cargo: la gestión desastrosa del traslado de la base de EE.UU. de Futenma, en la isla de Okinawa (sur), y los escándalos de corrupción que salpicaron a su entorno.

El partido, que rompió más de medio siglo de hegemonía del Partido Liberal Demócrata (PLD, conservador) tiene previsto elegir al sucesor de Hatoyama el viernes, y el nombre del actual viceprimer ministro y titular de Finanzas, Naoto Kan, de 63 años, suena con fuerza. Ayer mismo Kan se reunió con Hatoyama y, según los medios de comunicación, le comunicó su intención de presentarse a la sucesión.

Otros sucesores


Además, figuran entre los posibles sucesores de Hatoyama el ministro de Relaciones Exteriores, Katsuya Okada, de 56 años, y el ministro de Transporte, Deiji Maehara, de 48 años.

El PDJ se reunirá para elegir nuevo presidente, que será sometido luego a votación en ambas Cámaras parlamentarias. El lunes se espera que el nuevo primer ministro presente su plan de gobierno y su nuevo gabinete.

La presión aumentaba desde hace días en torno a Hatoyama, cuya popularidad, que al principio de su mandato se situaba en alrededor del 70%, estaba por debajo del 20% de opiniones favorables. Como consecuencia, varios integrantes del PDJ exigían su renuncia de cara a las elecciones senatoriales del 11 de julio.

Heredero de una rica dinastía político-industrial comparada a menudo a los Kennedy, Hatoyama había ganado las elecciones legislativas en agosto pasado, que pusieron fin a más de medio siglo de dominio conservador, y era primer ministro desde el 16 de setiembre.

El mayor reproche que esgrimen los japoneses es haber roto su promesa electoral de retirar la base de Futenma de Okinawa. La determinación del premier hizo saltar por el aire a la coalición gubernamental tripartita de centroizquierda formada por el PDJ y dos bloques pequeños. El Partido Socialdemócrata, que se opone al mantenimiento de la base aérea de Futenma, abandonó el Gobierno el viernes y se pasó a la oposición.

«La cooperación entre Japón y Estados Unidos es indispensable para la paz y seguridad en Asia del este y me he visto obligado a pedir a los habitantes de Okinawa, sintiéndolo mucho, que soporten este peso», explicó ayer tras el anuncio.

Al aludir al escándalo del financiamiento ilícito de la política, Hatoyama destacó la necesidad de «reconstruir un PDJ más limpio, volver al PDJ en el que pueda confiar el pueblo», y añadió que «Ozawa también lo entendió».

Dos ex colaboradores de Hatoyama fueron procesados por corrupción a fines de 2009, pero la Justicia estimó que él no estaba al tanto de las malversaciones. Ozawa, de 67 años, considerado la eminencia gris del PDJ, también fue requerido por la Justicia varias veces sin llegar a ser procesado.

Agencias AFP y Reuters

Dejá tu comentario