- ámbito
- Edición Impresa
Reparto de coparticipación: una batalla de larga duración

El disparador del debate fue un combo que mixturó en las últimas semanas fallos de la Corte Nacional con decretos de Cristina de Kirchner y de Macri y con la reciente decisión del ex Jefe de Gobierno porteño de incrementar la coparticipación a la Ciudad de Buenos Aires (ver aparte).
Según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), que excluye las transferencias no automáticas y los subsidios, en lo que respecta a la distribución primaria -reparto entre la Nación y el interior- "se evidencia que los fondos enviados a las provincias durante 2015 representaron el 27% de la recaudación nacional".
"Este porcentaje, si bien se viene recuperando en los últimos años, es 3,2 puntos porcentuales menor al del promedio 1997-2000", aseguraron. Los envíos a provincias fueron de $ 415.053 millones durante 2015. "La tasa de crecimiento registrada durante 2015 es de 36,6% y es levemente inferior al incremento de 2014", afirmaron.
El debate en torno a una más equitativa distribución de la torta de recursos entre la Casa Rosada y los gobernadores es una vieja asignatura pendiente que arrastran las provincias, al son de los sucesivos parches que sufrió la ley de coparticipación en detrimento del interior, y que permaneció aletargada durante la era kirchnerista.
La otra discusión se centra en la distribución de los fondos entre las propias provincias, motivo de resquemores entre distritos incluso vecinos y que tampoco logró ser saldada, frente a las duras exigencias legales para encarar cambios en la norma (se requiere del acuerdo de todos los distritos y la Nación).
Es, en rigor, una discusión de frazada corta: si una provincia obtiene una mejor tajada de la torta, otra lo sufrirá.
Por de pronto, según el IARAF, en la distribución actual se observan "disparidades entre las regiones" que se hacen más visibles cuando se agrupan las 24 jurisdicciones en función del ingreso (Producto Bruto) y de la densidad poblacional (habitantes por km2 de superficie).
Así -afirman- se obtienen cuatro grupos homogéneos:
•Altos ingresos y alta densidad poblacional: Buenos Aires, Córdoba, CABA, Mendoza y Santa Fe;
•Altos ingresos y baja densidad: Chubut, La Pampa, Neuquén, Río Negro, San Luis, Santa Cruz y Tierra del Fuego;
•Bajos ingresos y alta densidad: Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Jujuy, Misiones y Tucumán.
•Bajos ingresos y baja densidad: Catamarca, Formosa, La Rioja, Salta, San Juan, Santiago del Estero.
En el conjunto de "bajos ingresos y baja densidad", por caso, un habitante de Catamarca recibió, en promedio, más del doble que uno que reside en Salta, siendo que estas jurisdicciones poseen características económicas y poblacionales similares.
"Es indispensable que se debata en el país el reparto de fondos existente, considerando en el análisis todos los fondos que bajan desde la Nación a las provincias", concluyeron.



Dejá tu comentario