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“Represión financiera afecta crecimiento”
María Belén Sbrancia
P.: Con la actual inflación y con las licitaciones de Letras y Notas del BCRA, que no convalidan una mayor tasa de interés, ¿se puede hablar de represión financiera en la Argentina?
M.B.S.: El hecho de que las tasas de interés nominal no reflejen la tasa de inflación actual no necesariamente hace referencia a la presencia de represión financiera. Esto puede pasar en un par de ocasiones, pero en la ausencia de restricciones uno esperaría que no sea un patrón que se repita reiteradamente. Para poder hablar de represión financiera tiene que haber algún tipo de restricción que impida que las tasas nominales aumenten para reflejar la inflación esperada. Por ejemplo si hay bancos, fondos de pensión o algún otro sector que están obligados a tener letras en su portafolio, entonces el BCRA tiene cierto margen para emitirlas a una tasa de interés más baja.
P.: ¿Identifica alguna característica de la represión financiera en la Argentina?
M.B.S.: Parte del problema es que las tasas de inflación oficiales no reflejan la verdadera. Esto tiene un efecto por un lado en la deuda que ajusta por CER pero también puede tener un impacto en otras tasas de interés que se fijen con referencia a lo que paga el Gobierno. Por otro lado, cualquier tipo de reglamentación que obligue a fondos de pensión o a los bancos a comprar deuda del Gobierno también es un caso de represión financiera. Las AFJP en su momento estaban obligadas a mantener una cierta proporción de sus portafolios invertida en bonos de Gobierno. Crédito dirigido y subsidios a ciertas industrias también son ejemplos.
P.: ¿Por cuánto tiempo se pueden implementar estas políticas?
M.B.S.: La evidencia empírica muestra que altos niveles de represión financiera están asociados con bajos niveles de crecimiento. Sin embargo, en el caso de países avanzados aún con estas restricciones fue un período de elevada expansión. Pero los niveles de represión financiera eran más bajos que los de economías emergentes. Esto sugiere que los beneficios que se pueden obtener al imponer ciertas regulaciones disminuyen a medida que el número de distorsiones aumentan. Lo que sucede cuando hay altos niveles de represión financiera es que los fondos no se dirigen a inversiones productivas, emprendedores con buenos proyectos de inversión no pueden acceder a crédito y proyectos con bajas rentabilidades reciben crédito subsidiado. Esto en algún momento termina afectando la tasa de crecimiento de la economía.
Entrevista de María Iglesia


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