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Republicanos fuerzan el aval a su candidato para la Corte
La llegada de Neil Gorsuch al alto tribunal vuelca hacia los conservadores la relación de fuerzas. ¿Hacia un cambio de jurisprudencia sobre el aborto?
Rechazo. La impronta ultraconservadora del juez Neil Gorsuch espanta a los progresistas. Manifestantes pidieron ayer, sin éxito, que el Senado no usara la llamada “opción nuclear” para forzar su nombramiento.
Una vez votado el cambio de normativa, McConnell activó la "opción nuclear", iniciando una cuenta atrás de 30 horas de debate que culminará hoy con una nueva votación sobre la confirmación de Gorsuch en el pleno.
Los demócratas criticaron la maniobra republicana, aunque en 2013 ellos adoptaron una muy similar al rebajar de 60 a mayoría simple los votos necesarios para confirmar a miembros del Gabinete tras la reelección de Barack Obama como presidente.
La presidenta del Comité Nacional Republicano, Ronna McDaniel, respondió que "los estadounidenses ya tuvieron suficiente de la hipocresía y el obstruccionismo demócrata".
Si todo sale como establece el guión, Gorsuch obtendrá hoy la confirmación de la Cámara con los 55 senadores que lo apoyaron y podrá sentarse, por fin, en la silla que dejó vacante en la Suprema Corte el magistrado conservador Antonin Scalia que murió en febrero de 2016.
Es precisamente en la muerte de Scalia donde está el foco del desencuentro de los demócratas con los republicanos. Obama eligió entonces al juez Merrick Garland para que ocupara la vacante, pero los republicanos, que ya gozaban de mayoría en el Senado, se negaron a celebrar una audiencia para estudiar su candidatura durante una cifra récord de 293 días con la esperanza de que un republicano llegase a la Casa Blanca.
Estaba en juego un cambio de tendencia en el máximo tribunal tras 44 años de mayoría conservadora, ya que la muerte de Scalia había dejado un empate a cuatro entre jueces conservadores y progresistas.
La llegada de Gorsuch a la Corte es crucial para los republicanos que pretenden mantener a su favor la hegemonía de la máxima instancia judicial del país durante décadas, ya que los puestos son vitalicios, una posición que les permitiría cambiar por completo la realidad de Estados Unidos.
En un giro inesperado hace un año, los republicanos gozan ahora de una posición de poder sobre el tribunal supremo, porque tienen la posibilidad de elegir no sólo al sustituto de Scalia, sino también el relevo de algunos de sus ancianos magistrados.
Gorsuch, de 49 años, forma parte de esta estrategia de la Casa Blanca que a largo plazo podría revertir decisiones adoptadas por la misma instancia judicial en campos como el aborto o los derechos de los homosexuales.
Firme defensor de la pena de muerte y de los valores de grupos pro vida, Gorsuch entiende la ley conforme a la corriente del "originalismo", una doctrina judicial según la cual la Constitución debe interpretarse como lo harían sus autores del siglo XVIII y no conforme a los cambios de la sociedad actual.
| Agencias EFE, ANSA y DPA |

