7 de abril 2017 - 00:00

Republicanos fuerzan el aval a su candidato para la Corte

La llegada de Neil Gorsuch al alto tribunal vuelca hacia los conservadores la relación de fuerzas. ¿Hacia un cambio de jurisprudencia sobre el aborto?

Rechazo. La impronta ultraconservadora del juez Neil Gorsuch espanta a los progresistas. Manifestantes pidieron ayer, sin éxito, que el Senado no usara la llamada “opción nuclear” para forzar su nombramiento.
Rechazo. La impronta ultraconservadora del juez Neil Gorsuch espanta a los progresistas. Manifestantes pidieron ayer, sin éxito, que el Senado no usara la llamada “opción nuclear” para forzar su nombramiento.
Washington - Los republicanos cambiaron las normas del Senado ayer para lograr por mayoría simple la confirmación como juez de la Suprema Corte de Estados Unidos de Neil Gorsuch, el elegido de Donald Trump, luego de un bloqueo de la oposición demócrata.

Como los republicanos gozan de una mayoría simple de 52 senadores, Gorsuch recibirá con toda probabilidad la confirmación de la Cámara alta en una votación programada para la tarde de hoy.

Su proceso de confirmación siguió un guión preparado en el Senado, con un bloqueo momentáneo provocado por los demócratas que llevaron al límite sus maniobras de "filibusterismo" (tácticas dilatorias) para entorpecer la llegada del juez a la Suprema Corte.

En una primera votación, Gorsuch obtuvo 55 votos a favor de su confirmación y 45 en contra, una cifra insuficiente que no le permitió alcanzar la barrera de 60 que las normas de la Cámara alta marcan para aprobar a los candidatos al máximo tribunal. Aunque tres senadores demócratas votaron a su favor, los republicanos fueron incapaces de convencer a los ocho que necesitaban.

Ante ese revés inicial, el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, sometió entonces a votación un cambio en la normativa del cuerpo legislativo para permitir la confirmación de Gorsuch con una mayoría simple y terminar así con la estrategia dilatoria demócrata.

La maniobra, conocida como "opción nuclear", fue aprobada con el apoyo de los senadores republicanos pese a la oposición en bloque, ahora sí, de los 48 demócratas.

Una vez votado el cambio de normativa, McConnell activó la "opción nuclear", iniciando una cuenta atrás de 30 horas de debate que culminará hoy con una nueva votación sobre la confirmación de Gorsuch en el pleno.

Los demócratas criticaron la maniobra republicana, aunque en 2013 ellos adoptaron una muy similar al rebajar de 60 a mayoría simple los votos necesarios para confirmar a miembros del Gabinete tras la reelección de Barack Obama como presidente.

La presidenta del Comité Nacional Republicano, Ronna McDaniel, respondió que "los estadounidenses ya tuvieron suficiente de la hipocresía y el obstruccionismo demócrata".

Si todo sale como establece el guión, Gorsuch obtendrá hoy la confirmación de la Cámara con los 55 senadores que lo apoyaron y podrá sentarse, por fin, en la silla que dejó vacante en la Suprema Corte el magistrado conservador Antonin Scalia que murió en febrero de 2016.

Es precisamente en la muerte de Scalia donde está el foco del desencuentro de los demócratas con los republicanos. Obama eligió entonces al juez Merrick Garland para que ocupara la vacante, pero los republicanos, que ya gozaban de mayoría en el Senado, se negaron a celebrar una audiencia para estudiar su candidatura durante una cifra récord de 293 días con la esperanza de que un republicano llegase a la Casa Blanca.

Estaba en juego un cambio de tendencia en el máximo tribunal tras 44 años de mayoría conservadora, ya que la muerte de Scalia había dejado un empate a cuatro entre jueces conservadores y progresistas.

La llegada de Gorsuch a la Corte es crucial para los republicanos que pretenden mantener a su favor la hegemonía de la máxima instancia judicial del país durante décadas, ya que los puestos son vitalicios, una posición que les permitiría cambiar por completo la realidad de Estados Unidos.

En un giro inesperado hace un año, los republicanos gozan ahora de una posición de poder sobre el tribunal supremo, porque tienen la posibilidad de elegir no sólo al sustituto de Scalia, sino también el relevo de algunos de sus ancianos magistrados.

Gorsuch, de 49 años, forma parte de esta estrategia de la Casa Blanca que a largo plazo podría revertir decisiones adoptadas por la misma instancia judicial en campos como el aborto o los derechos de los homosexuales.

Firme defensor de la pena de muerte y de los valores de grupos pro vida, Gorsuch entiende la ley conforme a la corriente del "originalismo", una doctrina judicial según la cual la Constitución debe interpretarse como lo harían sus autores del siglo XVIII y no conforme a los cambios de la sociedad actual.

Agencias EFE, ANSA y DPA