8 de diciembre 2008 - 00:00

Rescate automotor: plan impactaría poco en ventas

Débora Giorgi y Fernando Fraguío
Débora Giorgi y Fernando Fraguío
«La gente entra, nos pregunta, nosotros no sabemos nada, pero por lo que trascendió no parece que vaya a tener éxito». Un veterano vendedor de autos trató de explicar de esta manera cómo se vivió durante el fin de semana en las concesionarias el anuncio del plan del Gobierno para la compra de 0 km.

El pesimismo del empresario se basa en que el proyecto oficial no es mucho más atractivo de lo que hoy se ofrece en el mercado con los planes de ahorro previo.

Según la iniciativa que actualmente está elaborando la ministra de Producción, Débora Giorgi, la cuotas para la compra de un auto de los mas económicos (de hasta $ 40.000) rondará entre $ 800 y $ 1.000, mientras que los planes que ya existen en las concesionarias para estos vehículos tienen un costo mensual de entre $ 350 y $ 500.

Es cierto que el proyecto del gobierno establece un plazo máximo de 60 cuotas y los planes de ahorro actuales son de 84 meses. Pero esto, según los vendedores, no es un inconveniente.

Cálculo

«La gente no hace el cálculo de cuánto tiempo debe estar pagando la cuota, sino si es accesible a su bolsillo y si la puede pagar», explicó otro vendedor.

Por eso, los empresarios del sector no creen que, tal como se conoce hasta ahora, esta iniciativa vaya a llegar a buen puerto. El análisis que hacen es que para la compra de un auto considerado como primera motorización, con equipamiento básico, una cuota de más de $ 800 es muy elevada teniendo en cuenta que quien busca este tipo de vehículo no cuenta con altos ingresos.

El Gobierno pide que los potenciales compradores tengan un ingreso familiar de $ 5.200, por lo que alrededor de 20% representaría la cuota del 0 km.

Entrega

El punto más fuerte que tiene el plan oficial es que la entrega de la unidad se hace, como máximo, en el primer año. En los sistemas de ahorro previo tradicionales, la entrega no es tan rápida y se deben esperar, en promedio, entre 30 y 48 meses.

«El que va a comprar un auto de este tipo está más preocupado por lo que tiene que pagar por mes que por la rapidez en la entrega. Entre costo y tiempo, sacrifica tiempo», dijo un ejecutivo del área financiera de una terminal.

Para quienes están apurados en acceder al vehículo, hoy también lo pueden comprar financiado con plazos de 60 meses o menos. En estos casos, es necesario un anticipo en efectivo de 20% o 30% para financiar el resto. La tasa que se cobra se ubica cerca de 30% anual, prácticamente el doble de lo que se cobraría en el plan oficial.

En algunos ejemplos, relevados ayer en concesionarias, por un auto de unos $ 35.000, con un anticipo de $ 18.000 o el equivalente por una unidad usada, restaría pagar 60 cuotas de $ 700, aún menos de lo que establece el plan oficial.

En este caso, hay que tener en cuenta que éste sería el ejemplo más común de una persona que tiene un auto nuevo usado y podría pasar a un 0 km. Si bien el Gobierno habló en principio de «primera motorización», esto sería para quien no compró un auto en los últimos cinco años, por lo que el vehículo que tiene más de ese tiempo podría ser utilizado como parte de pago.

De todas maneras, es mucha la confusión que existe en el sector por los anuncios con cuentagotas que está dando el Gobierno. Por eso, directivos del área financiera de todas las terminales se reunirán mañana en la asociación que agrupa a las automotrices (ADEFA) para intercambiar información y analizar la situación. Es que la expectativa generada frenó aún más las ventas de 0 km en los últimos días y quieren que de una u otra manera se ponga en marcha este plan lo antes posible para salir de esta situación.

Es por eso que la ministra de Producción, y el secretario de Industria, Fernando Fraguío, a pedido de las empresas, ofrecieron el sábado una conferencia de prensa en la Casa de Gobierno para dar precisiones sobre los anuncios del viernes de Cristina de Kirchner.

Ansiedad

De todas maneras, esa aclaración no fue lo suficiente y los empresarios del sector esperan con ansiedad la vuelta de Giorgi, el viernes próximo, de Rusia, adonde viajó a acompañar a la Presidente.

Hay preocupación, por ejemplo, porque el plan del gobierno puede afectar a los sistemas de ahorro previo tradicionales que venían creciendo en los últimos meses. De las 600.000 unidades que se venderán este año, estos sistema representarían 10% de la facturación.

Tampoco está claro el precio que tendrán los autos que se ofrecerán dentro de este plan. Serán unos 12, dos por terminal de autos. El gobierno pretende que entre las automotrices y las concesionarias se haga un descuento de 15% o más. En realidad, esto es lo que está pasando en el mercado desde que comenzaron a caer las ventas. Hoy se ofrecen descuentos de 10% o más por el pago al contado, pero los cálculos de los planes de ahorro se hacen sobre el precio de lista sin bonificar. Las automotrices tendrían que blanquear esos descuentos en sus listas y sobre éstos se aplicará el plan oficial.

En las empresas estiman que recién para enero podría entrar en vigencia el proyecto oficial, por lo que el fin de año en ventas será peor que lo estimado debido a que muchos compradores esperarían al nuevo plan para adquirir un 0 km.

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