7 de septiembre 2012 - 00:00

Respira Europa: Draghi saldrá al rescate de los países bajo ataque

Mario Draghi, titular del Banco Central Europeo.
Mario Draghi, titular del Banco Central Europeo.
Fráncfort - El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, anunció ayer que «la entidad monetaria comprará ilimitadamente deuda soberana (con vencimiento de entre 1 y 3 años) de los países con problemas», como España e Italia, con leves condiciones. En la rueda de prensa tras la reunión en la que el Consejo de Gobierno mantuvo las tasas de interés en el 0,75%, Draghi explicó los detalles del nuevo programa de compra de deuda soberana, que se llama «Outright Monetary Transactions» (operaciones monetarias simples). «El BCE condiciona su intervención en el mercado secundario de deuda soberana a que el país con dificultades de financiación solicite ayuda al fondo de rescate temporal (FEEF) o permanente (MEDE). Pero el BCE no exigirá que el país del que compre bonos se acoja a un programa de ajuste macroeconómico completo, como el que tienen ahora Portugal e Irlanda, sino que también aceptará la llamada línea de crédito preventiva, que es menos severa ya que tiene condiciones y procedimiento más suaves»; se denomina «Enhanced Conditions Credit Line» (mejora de las condiciones de línea crediticia) y contempla líneas de crédito entre el 2% y el 10% del PBI del país que la solicite.

Tanto el programa de rescate temporal como el permanente contemplan la posibilidad de comprar deuda en el mercado primario. Esta línea de crédito preventiva debe ayudar a países cuyas condiciones económicas todavía son sanas para continuar refinanciándose a través del mercado, evita la estigmatización de ser un nuevo país que se acoge a un programa de ayuda, pero asegura unas condiciones estrictas apropiadas.

Países que ya se han acogido a programas de rescate, como Grecia, Irlanda y Portugal, también podrán beneficiarse del nuevo programa cuando vuelvan al mercado financiero. Draghi también dijo que la entidad monetaria interrumpirá la compra de deuda de un país si no cumple las condiciones de reformas económicas, que establecerán los Gobiernos de la zona del euro. Sostuvo que sólo hubo un voto en contra del nuevo programa de compra de deuda soberana, sin explicar de quién, pero es sabido que fue el presidente del Bundesbank alemán, Jens Weidmann.

Otras importantes medidas dispuestas ayer por Draghi fueron las siguientes:  

  • El BCE renuncia a su estatus de acreedor preferente en relación con los acreedores privados u otros inversores, algo que no ocurrió en el proceso de reestructuración de la deuda de Grecia.

  • La entidad monetaria esterilizará la operación, es decir, retirará liquidez del sistema para evitar un incremento de la inflación, como ha hecho hasta ahora en los dos últimos años con los otros programas de compra de bonos. 

  • Mantendrá hasta su vencimiento los bonos soberanos que ha adquirido hasta ahora, cuyo valor asciende a 209.000 millones de euros, y también los retirará del mercado semanalmente.

  • El BCE publicará semanalmente el volumen de compra de deuda soberana, como hasta ahora, y realizará un desglose por países mensualmente. 

  • Habrá una nueva relajación de las condiciones de los activos de garantía que acepta para prestar liquidez. Así, el BCE va a aceptar como garantía en sus operaciones de refinanciación deuda emitida o garantizada por países que están actualmente bajo un programa de rescate o que se acogerán a uno nuevo, pese a que no tengan la calificación de crédito mínima, que son Irlanda, Portugal, Chipre y España, y quizá también, Italia.

  • El BCE no se ha fijado un objetivo de tasa máxima para la deuda de un país determinado, pero mirará indicadores de mercado como la volatilidad, los diferenciales y los seguros contra default para decidir cuándo intervenir. 

  • El nuevo programa de compra de deuda soberana es ilimitado en su volumen y se llevará a cabo hasta que se logre el objetivo de reducir las primas de riesgo para garantizar que funciona el mecanismo de transmisión de la política monetaria. Actualmente, algunos países, como España e Italia, no se benefician de la última baja de los tasas de interés en julio porque no ha llegado a la economía real.

  • Las elevadas primas de riesgo de algunos países son consecuencia de sus políticas erróneas, por eso los gobiernos deben continuar con las reformas. Los bancos centrales no pueden actuar si los gobiernos no llevan a cabo las reformas al mismo tiempo. Los efectos de estas intervenciones no tendrían el mismo efecto.

    Agencias EFE y DPA
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