10 de febrero 2010 - 00:00

"Riquelme no quiso venir"

Diego parece darle la espalda a Román. A la misma hora que el DT daba por cerrada la posibilidad de una reconciliación, Riquelme entrenaba en Casa Amarilla.
Diego parece darle la espalda a Román. A la misma hora que el DT daba por cerrada la posibilidad de una reconciliación, Riquelme entrenaba en Casa Amarilla.
Los convocados, Mancuso, Bieler, Vivas, el campo de juego del estadio de Mar del Plata, el posible (no) llamado a Riquelme, sí Zapata (él de Vélez) dice que en la Selección juega cualquiera. Todos son perfectos motivos para generar, encender y fogonear una nueva polémica en el ciclo de Diego Maradona. O mejor aún, una gran polémica.

Apenas pasado el mediodía, arriba de su camioneta Honda Diego llegó al predio de AFA, en silencio, sin hacer declaraciones, pero curiosamente dejando el primer título del día. Cuando los periodistas apostados en el portón le preguntaron al pasar por las palabras de Claudio Vivas, el seleccionador alcanzó a asomar el brazo con el pulgar hacia abajo. Todo un símbolo. Adentro esperaban dieciséis de los diecisiete citados, a esa hora era todo un misterio porque no estaba presente Claudio Bieler. El delantero de Racing cargaba con un esguince de tobillo y una contractura en uno de sus muslos, pero creyó que eso lo desafectaba por completo de la convocatoria. Terminó llegando cuatro horas después y cuando el doctor Donato Villani constató la lesión, recién ahí el goleador se fue a su domicilio. El caso Bieler permitió que telefónicamente charlaran unos minutos Diego Maradona y Claudio Vivas, en un diálogo mucho más cordial de lo que públicamente dijo el 10 luego del entrenamiento. «A Vivas no le puedo contestar, no me quiero agrandar, pero Vivas no da la categoría para que le responda».

Alcanzó la tarde, entre otras cosas, para preparar el trascendental amistoso ante Jamaica, por espacio de 75 minutos se hicieron movimientos tácticos y se paró un equipo, el cual Diego ya tenía en mente antes del entrenamiento, que tendrá seis debutantes absolutos desde el inicio (Ibáñez, Mercado, Echeverría, Leonel Galeano, Acevedo y Toranzo), pero todavía quedaban cosas por escuchar. Separado por la valla que limita el área de prensa camino al vestuario Diego siguió mostrando que le quedaban balas en la cartuchera. 

  • «A Riquelme siempre lo tuve en cuenta, me gusta, me encanta, pero no quiso venir. Es un tema cerrado». 

  • «Estos partidos me sirven para ver jugadores, si Zapata (Víctor, el volante de Vélez) opina otra cosa me tiene sin cuidado. Que yo sepa ni Passarella ni Basile lo convocaron. Que se preocupe por rendir en la Copa con su equipo».


  • El único día de entrenamiento que tuvo la Selección se perdió entre declaraciones cruzadas y sellando puertas que ya estaban cerradas. Del partido que se juega esta noche, nadie dijo nada.

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