19 de diciembre 2016 - 00:00

Rusia y Occidente se acercan para evacuar a los civiles de Alepo

Luego de horas de negociaciones, se acordó que el personal de la organización supervise los operativos de rescate.

en suspenso. Seis colectivos del régimen de Bashar al Asad ardieron en la región de Idleb, lo que frenó momentáneamente la retirada de Alepo, la segunda ciudad más importante de Siria.
en suspenso. Seis colectivos del régimen de Bashar al Asad ardieron en la región de Idleb, lo que frenó momentáneamente la retirada de Alepo, la segunda ciudad más importante de Siria.
Nueva York - Rusia y las potencias occidentales pactaron ayer tras horas de negociación un texto de compromiso para que Naciones Unidas supervise las evacuaciones de civiles y combatientes opositores en Alepo.

El proyecto de resolución se votará hoy en el Consejo de Seguridad, que originalmente iba a pronunciarse ayer sobre una iniciativa francesa con el mismo objetivo.

La amenaza de un veto ruso, sin embargo, frenó el proceso y llevó a una renegociación del texto en busca de un consenso que permitiese su aprobación.

Tras más de tres horas reunidos a puerta cerrada, los embajadores de los quince miembros del Consejo de Seguridad lograron finalmente un acuerdo que encarga al secretario general, Ban Ki-moon, que utilice a personal humanitario que ya se encuentra sobre el terreno para supervisar las evacuaciones. Además, exige a las partes del conflicto que ofrezcan a esos observadores un acceso seguro, inmediato y sin trabas.

El embajador ruso, Vitaly Churkin, consideró que al final se logró "un buen texto", después de haberse mostrado muy crítico con el proyecto presentado en un primer momento por Francia. A su llegada a la reunión, había adelantado que su país vetaría la resolución si se llevaba a un voto, pues la consideraba "irrealizable y peligrosa".

Para Moscú, la "idea de desplegar inmediatamente personal de la ONU sin preparación en Alepo oriental es propensa a causar un desastre", dado que en la zona sigue habiendo combates entre distintos grupos.

En tanto, miles de personas esperaron en vano ayer ser evacuadas del este de Alepo, bajo temperaturas heladas, ya que el operativo para dejar la ciudad siria fue interrumpido a raíz de un ataque contra un convoy de colectivos. Al cierre de esta edición, no obstante, había reportes de 350 personas que lograron dejar la ciudad.

Las imágenes difundidas por las redes sociales mostraron una línea de colectivos envueltos en llamas. El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH) dijo que al parecer el ataque fue obra del Frente Fath al Sham (exfrente Al Nusra, vinculado a la red terrorista Al Qaeda).

Una fuente militar siria que pidió no ser identificada informó a última hora de ayer que la evacuación de civiles y rebeldes del este de Alepo había sido suspendida hasta que se permitiera a los heridos salir de las localidades de Fua y Kefraya. Esas dos poblaciones de mayoría chiita están ubicadas en zonas controladas por las fuerzas aliadas al dictador sirio, Bashar al Asad, en la provincia septentrional de Idleb y están cercadas por grupos yihadistas.

Activistas en Alepo dijeron haber recibido mensajes de evacuados que habían partido en colectivos más temprano diciendo que estaban atrapados en zonas dominadas por el régimen sirio, en el sur de la ciudad, sin comida ni agua, a temperaturas extremadamente bajas.

En base a un nuevo acuerdo entre las fuerzas de Al Asad y los insurgentes, los planes iniciales preveían que los evacuados fueran trasladados a la periferia occidental de la ciudad, bajo control rebelde, en una operación supervisada por la Cruz Roja y la Media Luna Siria.

La disputa por la evacuación de Fua y Kefraya ya había interrumpido la evacuación el viernes.

Una vez que la evacuación concluya, el régimen proclamará la reconquista total de la ciudad, sellando su mayor victoria desde el inicio de la guerra en 2011, que dejó más de 310.000 muertos y provocó el desplazamiento de la mitad de la población del país.

Agencias DPA, AFP, EFE y Reuters

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