30 de diciembre 2016 - 00:00

Rusia y Turquía anuncian un cese del fuego en la guerra civil siria

El Kremlin, que ha apoyado al régimen de Al Asad, busca imponer sus condiciones. El pacto excluye al Estado Islámico y a la filial local de Al Qaeda, que seguirán siendo combatidos.

PROTAGONISTA. Vladímir Putin se mostró ayer arreglando detalles del cese del fuego en Siria junto a sus ministros de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, y de Defensa, Serguéi Shoigu.
PROTAGONISTA. Vladímir Putin se mostró ayer arreglando detalles del cese del fuego en Siria junto a sus ministros de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, y de Defensa, Serguéi Shoigu.
Damasco - Rusia y Turquía anunciaron ayer un alto el fuego en Siria, aceptado por el régimen de Bashar al Asad y la gran mayoría de las organizaciones armadas que lo combaten, y que debería dar inicio a un proceso negociador después de casi seis años de brutal guerra civil.

El presidente ruso, Vladímir Putin, uno de los grandes protagonistas de la jornada, anunció el acuerdo en Moscú y explicó que el cese del fuego entraría en vigor en el primer minuto de hoy.

El jefe de Estado ruso elogió el apoyo de Irán a la iniciativa. "Los acuerdos alcanzados son frágiles. Necesitan especial atención y acompañamiento para poder mantenerse y desarrollarse", señaló.

Se espera que la tregua podría servir de base para las conversaciones entre representantes del Gobierno y la oposición previstas para enero en la capital de Kazajistán, Astaná, bajo la mediación de Turquía y Rusia, señaló Putin sin mencionar una fecha exacta.

La agencia de noticias turca Anadolu informó tras el acuerdo que el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, conversó por teléfono con su homólogo ruso sobre el alto el fuego y el encuentro en Astaná.

Rusia y Turquía negociaron en forma conjunta el entendimiento y actuarán como potencias garantes, comunicó, por su parte, la Cancillería de Ankara.

En el conflicto sirio, Turquía ha apoyado a sectores de la oposición, mientras que Rusia se ha mantenido fiel al régimen de Bashar al Asad, lo mismo que Irán. Que aquellos dos países lleven adelante la iniciativa negociadora pretende dar garantías a todas las partes en conflicto.

Los grupos que Naciones Unidas considera organizaciones terroristas quedan excluidos del alto el fuego, se explicó. El canciller ruso, Serguéi Lavrov, mencionó en ese sentido al Estado Islámico y a la rama siria de Al Qaeda, el Frente Fatah al Sham (ex Frente Al Nusra).

Grandes partes de Siria se encuentran bajo control de siete grupos de la oposición moderada, señaló el ministro. Al que no se sume al acuerdo, se lo combatirá como a un grupo terrorista, agregó.

Estados Unidos, que apoyó en la guerra civil a facciones opositoras que consideraba moderadas, saludó lo que entendió como una "evolución positiva", pero advirtió sobre la necesidad de que la tregua sea "respetada por todas las partes".

"Todo esfuerzo para detener la violencia, salvar vidas y crear las condiciones para negociaciones políticas renovadas y constructivas es bienvenida", señaló el portavoz de la diplomacia estadounidense Mark Toner.

Al Asad, cuyas tropas acaban de derrotar con apoyo de Rusia e Irán a la oposición en la crucial batalla de Alepo, le aseguró a Putin por teléfono su apoyo al alto el fuego y a un arreglo político del conflicto. "El líder sirio se mostró dispuesto a cumplirlos", informó el Kremlin.

En tanto, el Ejército Libre Sirio (ELS), una amplia alianza de milicias opositoras, anunció que el alto el fuego incluye todas las áreas del país y a todos los grupos armados que operan en él, excepto al terrorista Estado Islámico (EI).

Asimismo, la opositora Coalición Nacional Siria (CNS) instó a todos los grupos insurgentes a atenerse al acuerdo.

En la guerra civil siria, que comenzó en 2011, murieron hasta 500.000 personas y varios millones resultaron desplazados, dentro del país y hacia el exterior.

Que en el pasado hayan fracasado otros intentos de cese del fuego y negociación hace que todavía predomine la prudencia, sobre todo dada la incompatibilidad de los reclamos opositores de renuncia de Al Asad y de una convocatoria a elecciones libres, algo a lo que el régimen no parece dispuesto.

Agencias DPA, AFP, Reuters y EFE