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Sanz ya prepara campaña para antes de marzo
Ernesto Sanz
Ya no se trata entonces de una crisis de candidaturas dentro de la UCR: formalmente, Sanz quiere ser candidato y ya registra apoyos en la estructura del partido, la conducción y los bloques del Senado y Diputados, sin contar con la eterna simpatía que el mendocino despierta en todos los sectores de la economía.
El comité de campaña de Sanz aún no ha comenzado a funcionar oficialmente, pero ya hay agenda tentativa de actos y lanzamiento.
Inclusive ayer, la oficina del presidente de la UCR tuvo que desmentir la existencia de un logo de campaña «Sanz 2011» que fue distribuido anónimamente entre la prensa.
Entusiasmo
Ayer, Sanz explicó que desde que anunció su deseo de competir con Cobos y Alfonsín por la candidatura presidencial de la UCR, recibió muchas muestras de «entusiasmo» no sólo de parte de dirigentes radicales, sino también de fuerzas aliadas.
Sin embargo, advirtió que adoptará una decisión «en los primeros meses» del año próximo, tras analizar si «esos respaldos comportan un esquema de competitividad» frente a sus rivales internos.
Sin duda, el punto más complicado en la decisión es que los apoyos que Sanz comenzó a cosechar vienen de alfonsinistas y cobistas desencantados con la performance que está teniendo la campaña por la candidatura presidencial en el radicalismo. Sanz siempre quiso el puesto y ahora ve «el agua en la pileta» como él mismo ironizó hace semanas, cuando el lanzamiento estaba aún en duda.
En ese esquema, marzo ya no parece el mes en que los radicales puedan realizar una interna anticipada para elegir el candidato, sino el momento en que se definirá qué candidaturas continuarán en carrera. En ese momento, seguramente, primará el diálogo entre los mendocinos.
Ayer, en una entrevista radial, se sinceró: «Sí, es verdad», respondió cuando le preguntaron si existían pases de las listas de Julio Cobos y Ricardo Alfonsín a su postulación.
«Uno no podría tomar una decisión en el momento adecuado si no tuviera el respaldo de su propio partido», afirmó.
Respaldos
«A mí me importan mucho más los respaldos desde adentro, porque son los respaldos que a cualquier hombre político le suponen una fortaleza interior importante», dijo el mendocino.
Pasó luego a insistir en la imposibilidad de dar certezas sobre la aplicación de la reforma política: «No hay certidumbres respecto del cumplimiento de la ley electoral.
Los propios oficialistas, cuando uno les pregunta, por lo bajo o en privado, se muestran algo desorientados».
Aprovechando el momento, el mendocino se defendió de las declaraciones de Julio De Vido, que lo cuestionó por haber dicho que si Néstor Kirchner viviera, la Presidente no lo habría saludado, como hizo esta semana en la Casa Rosada: «No hice más que reflejar la realidad que vivió mi partido durante la gestión del ex presidente. Cuando contesté la pregunta que me hizo un periodista, lo hice desde el punto de vista institucional».
Esa respuesta quedó impresa directamente en la interna radical: claramente Sanz comenzó un camino de diferenciación de Ricardo Alfonsín, que en las últimas semanas mostró posiciones más conciliatorias con el Gobierno.


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