5 de marzo 2015 - 00:00

Schmidt: “Hicimos el tipo de película que nos gusta ver”

Juan Schmidt: “Como muchos de mi generación, sólo he logrado una admiración por el western con el transcurso de los años.”
Juan Schmidt: “Como muchos de mi generación, sólo he logrado una admiración por el western con el transcurso de los años.”
"Prod ucir cine en Argentina es una locura. Las dificultades para conseguir financiación y la burocracia te matan. Las tecnologías digitales han favorecido la baja de costos, pero de cualquier manera se necesita mucho dinero para hacer y estrenar bien una película. Y somos muchos para comer de la torta del Incaa", dice a este diario Juan Schmidt, que estrenó ayer su opera prima, el western nacional "Polvareda", en el Centro Cultural de la Cooperación. Su lanzamiento estaba previsto para octubre o noviembre de 2014, y finalmente llega en marzo. "Por suerte, en los últimos años hubo concursos y líneas de subsidios que democratizaron la producción. Pero la distribución y exhibición sigue siendo complicadísima", se sincera Schmidt. Dialogamos con él:

Periodista: Además del western, ¿que otros géneros están presentes en Polvareda?

Juan Schmidt:
Nuestra idea fue trabajar con los géneros cinematográficos que entendemos como universales, algo que excede al dominio de Hollywood. Su trama -así como sus personajes, espacios o iconografía- tiene mucho de western, pero también de policial negro francés, o el cine de tríadas o yakuzas orientales. Todas estas cualidades constitutivas de los géneros están volcadas en la geografía rural por excelencia del interior de nuestro país: un pueblo chico de campo. Con sus calmas, sus vastas llanuras verdes y sus vías de ferrocarril abandonadas. Todo eso hace que "Polvareda" tenga una impronta local.

P.: Lo describe como un western contemporáneo. ¿Cuáles fueron los westerns clásicos que marcaron su camino?

J.S.:
Como muchos de mi generación, sólo he logrado una admiración por el western con el transcurso de los años. Creo que ha sido fruto de una madurez como espectador, ya que un principio lo creía un género chato y conservador. Mi primer amor fue con las películas de Sergio Leone. Luego entendería la grandeza de John Ford y Howard Hawks sobre todo.

P.: Usted ha hablado de "mitología cinéfila", ¿a qué se refiere?

J.S.:
Con esta película quisimos hacer el tipo de cine que nos gusta ver en una sala. Cuando pensamos en mitología cinéfila pensamos en la esencia, en la sustancia de las grandes películas que hemos cultivado como espectadores. No quisimos utilizar guiños u homenajes hacia películas específicas rápidamente detectables. En otras palabras, no queríamos hacer el Tarantino argentino. Eso ya se hizo, y además, con los recursos que cuenta nuestro cine, es imposible.

P.: ¿Sique existiendo el "nuevo cine argentino"?

J.S.:
Era un concepto bastante desdibujado. ¿Dónde empieza y termina el nuevo cine argentino? ¿Qué películas lo han representado en los últimos años? ¿Se puede hablar de nuevo cine argentino en realizadores como Campusano? En su momento fue un concepto válido para agrupar las películas de una generación que venía a romper con los moldes del pasado. Hoy resulta muy raro hablar de eso.

P.: ¿Como juzga el momento del cine argentino en el mundo?

J.S.:
Me resulta difícil hacer un juicio ya que como casi todo el mundo, lamentablemente, veo un pequeño porcentaje del cine argentino que se realiza y estrena. Pero mi intuición me dice que puede ser bueno: hay oportunidades para muchos realizadores nuevos. Y muchas películas han tenido buena recepción en importantes festivales internacionales.

P.: La película pasó por el Festival internacional de Shangai, ¿como fue recibida?

J.S.:
No pudimos viajar, así que nos perdimos los rostros de los chinos reaccionando ante la película. A pesar de eso, es enormemente positivo. Shanghai es un Festival Clase "A" y "Polvareda" estuvo programada entre monstruos como "Gran Hotel Budapest" y "El club de los desahuciados".

P.: ¿Y en el Festival de Mar del Plata?

J.S.:
Con una alegría inmensa. Siempre fue nuestro festival favorito, así que fue un orgullo poder ser parte de él desde otro lugar. Vivimos la adrenalina de participar en la competencia y nos llevamos un premio a mejor actor revelación para José Manuel Espeche. Lo más disfrutable: el intercambio y el reconocimiento de los espectadores.

Entrevista de Carolina Liponetzky

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