20 de octubre 2017 - 00:00

Se define el domingo un Congreso más macrista

Las legislativas llegan el domingo con un entorno impensado para el Gobierno ante las expectativas y la conmoción que provocó el hallazgo de un cuerpo en el contexto del caso Maldonado. Si los sondeos se aproximan a los resultados, será el regreso de Cristina de Kirchner al Congreso, en momentos en que el kirchnerismo llega a la votación con el impacto de dos órdenes de detención contra Julio De Vido. La campaña se vio interrumpida por decisión de las fuerzas políticas, pero igual ayer hubo algunos actos de cierre y no faltó la presencia en radios y tv de candidatos (inclusive la propia María Eugenia Vidal), excepto Elisa Carrió, obligada a silenciarse tras las malogradas apreciaciones sobre el joven desaparecido. Hoy arranca la veda de la primera elección general del ciclo Macri.

Negociación y batalla. El jefe del bloque FpV-PJ en el Senado, Miguel Pichetto, figura clave para acordar y frenar a Casa Rosada y también para desactivar a Cristina de Kirchner desde el 10-D.
Negociación y batalla. El jefe del bloque FpV-PJ en el Senado, Miguel Pichetto, figura clave para acordar y frenar a Casa Rosada y también para desactivar a Cristina de Kirchner desde el 10-D.
El Congreso tendrá, dentro de 48 horas, la confirmación de un panorama que ya fue cantado por anticipado tras las PASO del 13-A: Cambiemos inflará bloques en ambas cámaras desde el 10 de diciembre próximo aunque seguirá sin quórum propio; también aprovechará la victoria a nivel nacional para reclamar espacios en comisiones clave y evitar demoras en el tratamiento de proyectos o, incluso, para desactivar rechazos a medidas del Gobierno como por ejemplo, los DNU-; y habrá, tras dos años de jugueteos camporistas, un "blanqueo" de la bancada del PJ en el Senado que comanda el delegado premium de los gobernadores, Miguel Pichetto.

Un resultado similar permitirá a Cambiemos inyectar 20 legisladores extra en Diputados y dejar a la bancada que comanda el experimentado radical Mario Negri (Córdoba), en principio, con 104-105-106 legisladores, dependiendo de la repartija del sistema D'Hondt. Los más optimistas agregan un puñado de asientos, pero mirarán de lejos por dos años más el quórum de 129 que señala el reglamento.

Armar mayoría

A partir de allí florecen nuevas opciones: acordar con el PJ "friendly" los justicialistas intentarán replicar el esquema del Senado y mostrarse como la terminal de los gobernadores peronistas-, con lo que quede del Frente Renovador que lidera el serpenteante Sergio Massa se le acaba el mandato y sus laderos ya se mueven con mayor libertad hacia el lado del PJ- y con algunas fuerzas provinciales como santiagueños y misioneros.

El ultrakirchnerismo, en tanto, jugará a todo o nada para mantener su representación. De ser así, el cristinismo quedaría con 70 legisladores de oposición dura que estarán en tándem junto a Cristina de Kirchner, que aterrizará en el Senado, cámara en la que fluirá la verdadera lucha de poder.

Los comicios del domingo definen la estrategia de la expresidente: si vence a Esteban Bullrich en la trifulca bonaerense, llegará con más oxígeno para bloquear las negociaciones entre Cambiemos y el PJ y gatillar de esa manera un "default político", al menos en lo parlamentario. De allí la importancia de la intensa lucha que libra Pichetto contra la exmandataria: el rionegrino dejó en claro que no hay espacio para el camporismo.

Crisis K

En cambio, con una derrota de Cristina en Buenos Aires adiós definitivo al "celestial 54% que obtuvo en 2011"-, el ultrakirchnerismo quedará alejado del PJ y reducido a menos de 10 senadores, situación que a su vez es deseada con regocijo por Casa Rosada, ya que el actual bloque del FpV-PJ perderá la llave del quórum propio y el oficialismo hasta sueña con la mínima posibilidad de convertirse en la primera minoría.

Si Cambiemos se despierta el lunes con la provincia de Buenos Aires a su favor en ese caso deberán agradecerle a la gobernadora, María Eugenia Vidal, que se cargó la campaña al hombro-, Casa Rosada quedará reforzada de cara a la cumbre que tendrá Mauricio Macri con los gobernadores el viernes 27, donde se abrirán las negociaciones por el "hot summer" legislativo que quiere el Gobierno con el pack presupuestario-fiscal-tributario. También quedará alejada la posibilidad de un Moncloa doméstico, proyecto defendido a capa y espada por Pichetto y el enigmático asesor sin cargo Ernesto Sanz, del radicalismo.

Desafuero

La definición en el Congreso -cantada- quedó de lado en las últimas 72 horas, tras el pedido de desafuero del diputado nacional del FpV y exministro de Planificación de la era K, Julio De Vido. Ayer se le sumó otra solicitud (ver página 12) y su cargo pende de un hilo, ya que integrantes del propio bloque deslizaron la posibilidad de aceptar el reclamo de la Justicia para quitarle fueros y detenerlo. Si Cambiemos consigue el dictamen el martes próximo en la reunión de la comisión de Asuntos Constitucionales, y los dos tercios de los votos al día siguiente en el recinto, De Vido terminará la jornada en prisión.

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