- ámbito
- Edición Impresa
Se fueron $ 3.500 M de fondos de bancos en junio
• LAS ENTIDADES PERDIERON DINERO QUE TENÍAN EN PLAZOS FIJOS POR LA CAÍDA DE TASAS Y MAYOR EXPECTATIVA DE DEVALUACIÓN

El vuelo hacia el dólar se notó especialmente esta vez en los fondos llamados "money markets", que pertenecen a los propios bancos y que destinan las inversiones de clientes a los plazos fijos en moneda local. El patrimonio administrado por estos cayó, sólo en junio, de casi $ 28.000 millones a $ 24.500 millones. La variación resintió la liquidez del sistema en un mes en el que, estacionalmente, hay mayor necesidad de pesos de las empresas para pagar sueldos, aguinaldos e impuestos.
El dinero de estos fondos "money market" representan hoy una tercera parte de la industria de FCI en el país y está depositado en plazos fijos que les sirven a las entidades para nutrir su fondeo. El mayor afectado por la fuga de pesos fue, esta vez, el destinatario del dinero estatal: el Fondo Pellegrini, del Banco Nación, que pasó de tener $ 7.600 millones el 1 de junio, a apenas $ 4.900 millones el 1 de este mes. Entre otros afectados, el BBVA Francés (FBA) perdió en el mismo tiempo unos $ 430 millones.
La suba del dólar paralelo, muy por encima del tipo de cambio oficial alimentó las expectativas de devaluación y creó oportunidades para "arbitrar" y hacer negocios. La brecha cambiaria se amplió sólo en este mes del 41% al 49%. Quienes optan hoy por comprar dólares en la Bolsa (o ahorro, vía AFIP) para venderlos en el oficial obtienen hoy una ganancia de entre $ 100 y $ 200 por cada u$s 100 adquiridos.
En este contexto de buenos retornos en dólares, los depositantes eligieron retirar sus pesos para volcarse a opciones más rentables. El movimiento fue sólo un efecto más de la fuga hacia el dólar que se vio en este mes: los argentinos usaron más de $ 1.300 millones en junio para comprar divisas con la autorización oficial; un 16% más que el mes anterior, y exactamente la misma cantidad que en febrero pasado, no bien se había liberado parcialmente el cepo cambiario (cuando el dólar era menor a los $ 8).
Al mismo tiempo, hoy la mayor expansión de pesos que hace el Banco Central contribuye a alimentar esta fuga hacia el dólar, dado que la emisión de dinero se escurre de los bancos y queda en los bolsillos de los argentinos (es lo que el Central identifica como "billetes en poder del público"). Sólo entre el 1 y el 19 de junio pasados, el dinero que circula en la economía (la base monetaria) aumentó $ 13.350 millones. De esto, unos $ 9.600 millones quedaron en poder del público. Significa que, en este contexto, más del 70% de lo que expande el Central se queda, en pesos o en dólares, en los bolsillos de la gente. Es un 50% más de lo que había crecido el efectivo de la gente en la misma época del año pasado ($ 6.300 millones); y explica el flojo crecimiento que están mostrando los depósitos a plazos fijos en pesos, hoy prácticamente estancados desde los últimos días de abril. La primera consecuencia que tendrá esta caída de liquidez parece lejos de los objetivos del Banco Central: un piso en el costo del financiamiento que mitiga sus recientes esfuerzos por abaratarlo.


Dejá tu comentario