Se reanudó la pulseada entre el Congreso y la máxima corte
Brasilia - La guerra entre los poderes en Brasil se reavivó ayer después de que el Supremo Tribunal Federal (STF) suspendiera la tramitación en el Congreso de un proyecto de ley que pretendía castigar el abuso de poder de jueces y fiscales.
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A fines de noviembre la Cámara de Diputados aprobó un paquete anticorrupción originalmente impulsado por los fiscales que investigan los sobornos en Petrobras, que llegó al recinto apoyado por más de dos millones de firmas. El proyecto fue modificado por los legisladores, que suprimieron varias disposiciones e incluyeron una enmienda que permite castigar a jueces y fiscales por "abuso de autoridad".
Aunque desató polémica, fue aprobada y continuó su trámite para ser discutido en el Senado. Hasta que este miércoles un ministro del STF aceptó una medida cautelar para suspender la tramitación del proyecto porque considera que estuvo plagada de vicios.
Por haber llegado al Congreso como una iniciativa popular, el proyecto debe ser debatido sin "enmiendas y sustitutivos que desfiguren la propuesta original para simular apoyo público a un texto esencialmente distinto a aquel suscrito por millones de electores", consideró el juez Luiz Fux. La decisión de Fux "interfiere en el proceso legislativo", se quejó en un comunicado el presidente del Senado, Renan Calheiros, que viene protagonizando fuertes enfrentamientos con el máximo tribunal. El Senado apelará la decisión de Fux, que devuelve el proyecto de ley a su punto de partida hasta que los restantes integrantes del STF se pronuncien sobre el asunto, lo cual ocurrirá recién en 2017, después del receso judicial. La semana pasada Calheiros reavivó la escalada de tensión entre los poderes Legislativo y Judicial, cuando otro ministro de la suprema corte lo suspendió del cargo.