12 de abril 2018 - 00:00

Segundo encuentro: gremio y empresa afinan acuerdo

Los representantes de Carrefour en la Argentina y los abogados de la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (Faecys) que lidera Armando Cavalieri volvieron a sentarse ayer cara a cara en el Ministerio de Trabajo para ultimar los detalles del acuerdo que mantendrá a flote a la cadena de supermercados.

La reunión tuvo lugar en la sede de la cartera laboral de Alem 650. El día previo, Cavalieri y el CEO local de la multinacional francesa, Remi Beitieh, se habían reunido en reserva para avanzar en el diseño de una "salida amistosa" al conflicto desatado la semana pasada, luego que Carrefour solicitase el Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC).

"Todavía seguimos negociando. Hay que esperar. Queremos ser responsables. Cuando haya acuerdo, lo hablaremos con nuestros colaboradores y luego lo comunicaremos", explicaron representantes de Carrefour Argentina a Ámbito Financiero, tras la reunión.

Desde el gremio informaron que la próxima reunión tripartita será el próximo viernes a las 11 de la mañana. "Llegado el caso de que algunos compañeros decidan acordar retiros voluntarios, la empresa deberá pagar el 150% por cada uno de los retiros", indicaron.

En cuanto al cierre de sucursales, insistieron en que no aceptarán esa posibilidad. "Si alguna de sus sedes llegara a cerrar sus puertas, el gremio obligará al traslado y la preservación de los puestos de cada uno de los empleados/as mercantiles", dejaron claro.

Además, anunciaron a este medio que durante la reunión continuaron negociando los "salarios diferenciales", esto es un porcentaje extra por encima de la paritaria que cierra Comercio para todo el año, que puede llegar hasta el 20% de un sueldo básico.

"El 15% de la paritaria es un piso, pero por empresa se puede negociar algo más y esto aumenta los costos", admiten en los dos frentes. Una posibilidad es plantear un cronograma de reducción gradual del "salario diferencial"por encima de la paritaria que perciben los trabajadores de las grandes cadenas de supermercados. Los sindicalistas lo rechazarán: bajar salarios implica menos aportes sindicales y mayor conflictividad.

Dejá tu comentario