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Senado aprobó el blanqueo y ya arrancó debate en Diputados
El radical jujeño Gerardo Morales, junto al presidente del bloque UCR, José Cano, se cruzó ayer en el recinto del Senado con Aníbal Fernández durante el debate de la ley de blanqueo. Luis Naidenoff también encabezó la protesta opositora. Miguel Pichetto organizó el quórum y garantizó el número hasta la votación.
El debate seguirá ahora en Diputados donde tampoco habrá conflictos: el kirchnerismo tiene el número suficiente como para intentar convertirlo en ley el próximo miércoles. Esta vez no se espera un road show de funcionarios como el que se vio en el Senado ya que la presentación será más acotada.
El Senado arrancó la sesión ayer a las 12.30. Fue entonces cuando Aníbal Fernández comenzó con la defensa del proyecto que prevé como herramientas para el blanqueo de fondos la creación de un Bono Argentino de Ahorro para el Desarrollo Económico (BAADE), un Certificado
de Depósito para Inversión (CEDIN) y un Pagaré de Ahorro para el Desarrollo Económico.
Aníbal F. avanzó con la defensa recordando los resultados "positivos" de la "anterior exteriorización de capitales", es decir los de la Ley 26.476 de diciembre de 2008.
"No estamos habilitando la entrada a cualquier tipo de depósitos y fondos", dijo y aclaró que no podrán exteriorizar fondos "los imputados por delitos de lavado de dinero o financiamiento del terrorismo" y sostuvo que, en este punto, el oficialismo incorporó al texto enviado por el Ejecutivo, "a sus cónyuges y parientes en segundo grado de consanguinidad".
"El blanqueo pretende transformar recursos ociosos en créditos", insistió Aníbal F.
Quizás el punto más duro de un debate con resultado cantado, como sucede en casi todas las votaciones del Congreso, fue el cruce entre el kirchnerismo y los radicales por los blanqueos de capitales que se dieron durante los gobiernos de la UCR.
El jujeño Gerardo Morales se encargó de defender la medida que se tomó en el Gobierno de Alfonsín, pero junto a la mendocina Laura Montero dejaron pasar la sesión sin mencionar argumento alguno sobre el decreto de blanqueo que firmó Fernando de la Rúa en 2001 cuando su Gobierno ya estaba en retirada.
"El Gobierno de Raúl Alfonsín no hizo un blanqueo sino un plan de regularización de las cuentas públicas", dijo Morales.
En marzo de 1987 se sancionó la Ley 23.495 de Regularización Impositiva que "buscaba la regularización con fines estrictamente tributarios (no penales) por los incrementos patrimoniales y consumos no declarados con efecto al 31 de diciembre de 1985, lo que impidió maniobras especulativas para el pago de impuestos futuros", defendieron los radicales en el recinto.
"Esta iniciativa nada tiene que ver con la Ley 23.495 de regularización impositiva que promovió el Gobierno de Raúl Alfonsín que no buscaba divisas sino ampliar el padrón de contribuyentes. En cambio el kirchnerismo como Cavallo en 1994 quiere dólares, buscando el reingreso a la economía de divisas para hacer frente al déficit de cuenta corriente. Este proyecto es para dolarizar el sector inmobiliario e inyectar dólares en YPF", cerró Morales.
Los cuestionamientos al blanqueo, de todas formas fueron unánimes en toda la oposición. La peronista Liliana Negre de Alonso lo cuestionó no por tener un marco de "inequidad fiscal sino inmoralidad fiscal" y reiteró que "abre la puerta a la narcoeconomía".
El radical Luis Naidenoff denunció que con la emisión de los CEDIN se está creando una "cuasi moneda en dólares", mientras que el socialista Rubén Giutiniani acusó: "Le están poniendo un cartelito de tonto a todos los que cumplen con la ley".
En el cierre del debate, Miguel Pichetto insistió: "No hay ningún tipo de diferencia con el blanqueo que planteó Alfonsín".
Y garantizó que "el Gobierno y el Banco Central van a responder por los CEDIN", en referencia a los certificados que se entregarán a cambio de los dólares, y sostuvo que "no va a hacer ninguna emisión descontrolada y devaluada como fueron los patacones".


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