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Senado busca hoy convertir en ley la reforma política
Última reunión del año tras la prórroga de las sesiones ordinarias. Preludio del juramento K
Ideada por el ex presidente como un mecanismo directo para controlar la estructura del PJ ante el avance de díscolos como Carlos Reutemann, Felipe Solá y Francisco de Narváez, la reforma política obligará a todos aquellos candidatos que tengan aspiraciones en 2011 a someterse a una interna. Se ponen así las estructuras partidarias por encima de las candidaturas personalistas, decididas muchas veces en el seno de una familia o en contubernios de un puñado de caciques sin la participación democrática ni de afiliados ni de la sociedad civil.
Con 34 votos propios, el oficialista Frente para la Victoria deberá apelar durante la sesión de hoy en el Senado al apoyo de al menos tres legisladores aliados. Al tratarse de una reforma electoral, para convertir en ley la iniciativa serán necesarios 37 votos positivos, es decir, la mitad más uno del total del Senado.
El proyecto obtuvo dictamen exprés de mayoría en el plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales, Presupuesto y Hacienda y Justicia y Asuntos Penales la semana pasada, con apenas un par de horas de análisis, gracias a las firmas de los senadores oficialistas que las integran. Durante ese debate, los senadores de la UCR, Coalición Cívica, el socialismo y el peronismo disidente se retiraron porque el Frente para la Victoria había anunciado que no incluiría cambios en el proyecto.
Tanto el oficialismo como la oposición anticiparon una exhaustiva sesión, ya que será la última del período ordinario del Congreso hasta la sesión preparatoria de la última semana de febrero.
El proyecto llegó al Senado luego de que la Cámara baja lo aprobó por 136 a 99, siete votos más de la mitad más uno del cuerpo. La norma enviada por el Ejecutivo, que recibió modificaciones en Diputados, establece que el voto en las elecciones primarias será obligatorio en tanto que se podrá emitir un voto para una sola agrupación política.
Quedarán eliminadas también las listas colectoras y las espejo, que habilitaban descalabros electorales como que un candidato se postulara para distintos cargos y por distintas agrupaciones a la vez.
En las internas se votará con el mismo padrón que se utiliza en la elección general. Y en cuanto a las elecciones generales, de ellas sólo podrán participar las agrupaciones que hayan obtenido en las primarias el 1,5% de los votos válidamente emitidos requeridos. Por otra parte, se redujo del 5 al 4 por mil de afiliados el requisito para el reconocimiento de los partidos. Y además, las agrupaciones que no alcancen el 2% del padrón electoral del distrito que corresponda perderán su personería.
La elección primaria se realizará el segundo domingo de agosto del año que se realicen los comicios generales, cuya fecha de realización seguirá siendo la del cuarto domingo de octubre puesto que la reforma introducida este año para adelantar las legislativas al 28 de junio sólo fue válida por esa única vez.
Por otra parte, los fondos correspondientes al aporte de campañas se distribuirán de la siguiente manera: el 50% del monto asignado por el Presupuesto en forma igual a las listas y el otro 50% entre los 24 distritos, en proporción al total de electores.
El proyecto también reduce a ocho días la prohibición para publicar los resultados de encuestas y a quince la prohibición de realizar actos inaugurales de obras públicas o promoción de planes y proyectos de alcance colectivo y otro acto de Gobierno que pueda promover la captación del sufragio a favor de cualquiera de los candidatos a cargos públicos.
Las boletas para la elección primaria serán divisibles para facilitar el corte. Finalmente, se establece la designación de un apoderado y un responsable económico-financiero de cada lista.


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