Sin Cristina, reaparece el PJ: un mensaje detrás del homenaje

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Tardío, demorado por el pedido de Cristina de Kirchner de que no viajasen a Río Gallegos el 27 de octubre, aniversario de la muerte de su esposo, los gobernadores desfilarán el jueves, amenazados por las cenizas, para un homenaje a Néstor Kirchner en Río Gallegos.

La Presidente, que regresó ayer del sur, anticipó que no participará del encuentro que, con doble carga, ensamblará dos episodios: el recuerdo de Kirchner y el Día del Militante. Un atajo -si se quiere- emotivo que ofreció, tiempo atrás, la propia Cristina de Kirchner.

Cuando en la previa del 27 notificó que no quería tumulto en la ceremonia familiar del traslado de los restos, propuso que los gobernadores -entre los que incluyó a los no peronistas- hagan su propio homenaje en noviembre. Surgió, entonces, la opción del 17.

Fue Daniel Scioli quien, previa charla con la Presidente, extendió las invitaciones. Daniel Peralta, que oficiará de anfitrión, preparó lo demás: ofrecerá una comida en la sede de la gobernación de Santa Cruz a los visitantes luego del homenaje.

El acecho del conflicto sindical que alteró el cronograma de vuelos internacionales de Aerolíneas Argentinas y el fantasma de las cenizas obligaron a montar una especie de remís aéreo entre los gobernadores para que todos puedan viajar. Anoche se ajustaban esos detalles.

A media tarde, en tanto, trascendió una versión: que Cristina de Kirchner podría, sobre la hora, cambiar de decisión y viajar al sur para mostrarse, en momentos de tensión latente respecto del dólar y por la encorsetada crisis gremial, escoltada por todo el elenco de gobernadores que integran la cúpula partidaria.

Anoche, tarde, esa posibilidad era relativizada en Casa Rosada. De todos modos, se descuenta que se emitirá -formal o informalmente- un mensaje de respaldo a la Presidente. Con o sin Cristina, los gobernadores darán una señal de alineamiento.

Se espera, además, la presencia de Hugo Moyano. El camionero es el tercero en el mando partidario, detrás de Scioli y del gobernador chaqueño Jorge Capitanich.

La convocatoria incluye también a un puñado de funcionarios y dirigentes que integran la mesa del PJ: Julio De Vido, José María Díaz Bancalari, Emilio Pérsico, Juan Cabandié, Carlos Kunkel y, entre otros, Julio Pereyra.

Además de los gobernadores: el sanjuanino José Luis Gioja, Sergio Urribarri de Entre Ríos, el pampeano Oscar Jorge, el salteño Juan Manuel Urtubey y la electa catamarqueña Lucía Corpacci, con una butaca en la cúpula partidaria.

Antes de jurar en su cargo, asistirá Francisco «Paco» Pérez, gobernador electo de Mendoza, que previamente hará una escala por Casa Rosada para recibir el OK al staff ministerial que lo escoltará en la gestión. Otro que debería viajar es Hugo Moyano, vicepresidente del partido

Esta tarde, en paralelo, se confeccionará la orden del día del encuentro, tarea que suele recaer en el apoderado Jorge Landau. No hay que esperar novedades: el encuentro será un formalismo y el mandato no escrito es que se eviten menciones o referencias a la futura reorganización del PJ.

«No hay que apurarse: esperemos que nadie se salga del libreto y se le ocurra hablar de autoridades» confió, anoche, uno de los miembros de la mesa del PJ. «Siempre hay alguno...», le puso suspenso.

El planteo tiene una razón de ser puntual: a mediados del año próximo caducan los mandatos de la conducción partidaria y no hay precisiones sobre qué pretende Cristina de Kirchner para el partido.

El sector que aspira a que la jefa de Estado se haga cargo de la jefatura parece, en estos tiempos, estar en baja: aunque la Presidente mantiene extrema reserva sobre esas decisiones, el planteo general de ministros y funcionarios es que no aceptará ponerse al frente del PJ.

Hay voces más explícitas. «¿Para qué quedarse con un pedazo si ella puede representar más que el partido?» pregunta, con tono de afirmación, un dirigente que transita Olivos con más frecuencia que muchos ministros.

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